Como si fuera una película de ciencia ficción, en China se está gestando uno de los mayores avances tecnológicos en el sector de la movilidad. Se trata del inicio de la etapa industrial del Land Aircraft Carrier, el primer vehículo volador de fabricación masiva desarrollado por la compañía china Xpeng, a través de su filial especializada en movilidad aérea.
El modelo combina funciones terrestres y aéreas en un mismo sistema modular, con un precio estimado cercano a los 300.000 dólares.
La mayor parte del ensamblaje se realiza en una planta ubicada en Guangzhou, al sur de China, donde la empresa espera alcanzar una producción anual de hasta 10.000 unidades.
La moderna fábrica completó recientemente la fabricación de su primera unidad, un paso que permitió validar oficialmente la nueva línea de ensamblaje inteligente.
“El primer avión ha salido de la moderna línea de fabricación de coches voladores, validando el primer sistema de manufactura inteligente de este tipo en el mundo”, afirmó la compañía.
A diferencia de otras plantas industriales, las instalaciones de Guangzhou incorporan procesos automatizados y tecnologías de optimización que reducen significativamente los tiempos de producción, consolidando a la ciudad como uno de los principales centros de innovación tecnológica y logística del gigante asiático.
El Land Aircraft Carrier es un vehículo modular que fusiona características terrestres con capacidades aéreas eléctricas de despegue y aterrizaje vertical. El automóvil, de seis ruedas y tracción integral, funciona como un vehículo convencional en carretera y, al mismo tiempo, sirve como plataforma de transporte y resguardo para el módulo aéreo.
Aunque no es el automóvil completo el que despega, la posibilidad de transportar un pequeño eVTOL —similar a un mini helicóptero eléctrico— en la parte trasera de una van lo convierte en una alternativa innovadora y práctica para la movilidad del futuro.
Según los datos técnicos entregados por la empresa, el sistema tiene capacidad para entre cuatro y cinco pasajeros.
Además, incorpora un sistema de propulsión eléctrica con extensor de autonomía, lo que le permite alcanzar una autonomía combinada superior a los 1.000 kilómetros entre recorridos terrestres y trayectos aéreos, posicionándolo a la vanguardia del sector automotor.
Por su parte, el módulo de vuelo consiste en un dispositivo eVTOL equipado con seis rotores y una estructura de fibra de carbono diseñada para maximizar la ligereza y la eficiencia. El sistema puede operarse de manera manual o autónoma mediante controles intuitivos, facilitando su uso incluso para personas sin experiencia previa en pilotaje.
Se espera que las primeras unidades se entreguen a finales de 2026, ya que la empresa cuenta con más de 7.000 reservas. Sin embargo, la fecha oficial se conocerá luego de obtener las validaciones de la Administración de Aviación Civil de China (CAAC) junto con los permisos reglamentarios correspondientes.