Agentes de inmigración esposaron el pasado viernes a una mujer que permanecía lesionada y vestía todavía su bata hospitalaria, para luego retirarla de la sala de urgencias de un centro médico de Florida.
El procedimiento ocurrió apenas unas horas después de que un accidente de tránsito estuviera a punto de acabar con su vida. Su hija, de 19 años, quien sufrió una convulsión tras presenciar el siniestro, también quedó bajo custodia.
Grace Calero, de 39 años, y Giulianna Carriel, de 19, ambas de nacionalidad ecuatoriana, fueron llevadas al Hospital HCA Florida Poinciana, en Kissimmee, luego de que otro automóvil se atravesara en su trayectoria y provocara que el vehículo en el que viajaban terminara volcado.
Las imágenes del operativo, registradas por un familiar, rápidamente se viralizaron en redes sociales.
El caso generó fuertes críticas de organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes y volvió a poner bajo la lupa las medidas de control migratorio aplicadas al interior de los centros hospitalarios.
Cuando ocurrió el accidente, Calero y Carriel se desplazaban por una carretera de Florida. En ese momento, un automóvil que circulaba en dirección opuesta perdió el control, impactó contra su vehículo y terminó ocasionando que volcara.
Tras el siniestro, los equipos de emergencia llevaron a ambas al Hospital HCA Florida Poinciana. Allí, Calero recibió atención por heridas en el cuello y le colocaron un cuello cervical, mientras que Carriel fue atendida debido al fuerte impacto emocional que sufrió.
Las dos permanecían en el área de urgencias cuando los agentes ingresaron al lugar donde estaban siendo atendidas y procedieron a arrestarlas.
En las imágenes que circulan en internet se observa a Calero esposada y siendo conducida por los pasillos del centro médico, todavía con la bata puesta, mientras atraviesa las zonas donde se encontraban trabajadores y otros pacientes.
De fondo, se escuchan familiares que ruegan en español a los funcionarios que intervienen. Según sus allegados, Carriel sufrió una convulsión durante el incidente, después de presenciar cómo detenían a su madre.
Gia Calero, hermana de Grace, contó a medios locales que las dos mujeres continuaban bajo atención médica cuando los agentes se presentaron en el hospital. Asimismo, aseguró que sus familiares desconocían dónde fue llevada Grace después de ser detenida.