El primer ministro de Bélgica, Bart De Wever, ha presentado este lunes la dimisión de su Gobierno al rey Felipe, que por ahora deja su decisión en suspenso hasta el viernes, tras el fracaso de la última ronda de las negociaciones presupuestarias del pasado domingo, condicionadas por la enorme deuda pública del país.
La Casa Real ha comunicado formalmente la decisión del monarca en un agrio comunicado en el que pide “sentido de la responsabilidad” a todas las partes, porque ahora mismo es el peor momento posible, en medio de “fuertes incertidumbres geopolíticas y importantes desafíos económicos”, para que estalle “una crisis política prolongada”.
Los nuevos presupuestos contenían ajustes por unos 10.000 millones de euros hasta 2029, una cantidad imposible de reconciliar en el seno de la llamada “Coalición Arizona” que dirige De Wever y comprende a Nueva Alianza Flamenca, los dos partidos democristianos (Les Engagés, de Valonia, y CD&V, de Flandes), el liberal valón Movimiento Reformador y el socialista flamenco Vooruit.
La dimisión del Gobierno no implica la suspensión automática de las conversaciones, pero las perspectivas son muy aciagas: hasta la decisión del rey, existía una fecha límite extraoficial para resolver las negociaciones fijadas para este próximo martes, porque el Parlamento debe aprobar estas cifras antes de fin de año.
De lo contrario, el presupuesto deberá fijarse a través de pagos mensuales provisionales.
“Debemos tener el valor de implementar reformas estructurales para reducir el gasto, de modo que podamos ofrecer a Bélgica un futuro basado en el empleo, la inversión y el bienestar de los trabajadores, garantizando al mismo tiempo un presupuesto equilibrado”, ha avisado esta mañana el viceprimer ministro y ministro de Empleo, David Clarinval, mientras De Wever seguía reunido con el monarca, según informó el diario Vanguardia.
La Casa Real no ha podido esconder su decepción por la falta de consenso exhibida hasta ahora por la coalición. El monarca, apunta, “lamenta la ausencia de un acuerdo destinado a dotar al país de un presupuesto creíble y a la altura de los desafíos actuales”.
“En un contexto marcado por fuertes incertidumbres geopolíticas y importantes desafíos económicos, el país no puede permitirse una crisis política prolongada”, reprocha la Casa Real, que exige “sentido de responsabilidad a cada uno” y “exhorta a la totalidad de las partes interesadas a que prevalezca el interés general y el espíritu de compromiso”.
*Con información de Europa Press.