Este martes, 28 de marzo de 2023, voceros de la iglesia Católica informaron desde el Vaticano que, en el marco de las acciones de solidaridad adelantadas por el papa Francisco como cabeza de la institución eclesial, se llevó a cabo un nuevo acto de solidaridad con las miles de personas que han resultado afectadas por el sismo ocurrido el pasado 6 de febrero en Turquía.

De acuerdo con los portavoces del Vaticano, esta sería la tercera entrega de ayudas por parte de la entidad eclesial desde la ocurrencia del mortal terremoto que dejó cerca de 60.000 muertos, y en esta ocasión ha consistido en la donación de 10.000 medicamentos para las personas que avanzan en su recuperación tras sobrevivir a la tragedia.

Según detallan medios de comunicación con presencia en la Santa Sede, esta nueva donación del papa Francisco fue anunciada por el cardenal Konrad Krajewski, quien actualmente ostenta un cargo conocido como ‘limosnero papal’; fue pel quien advirtió que esta entrega de medicamentos para la oportuna atención de los afectados se logró coordinar gracias a un trabajo de la mano de los delegados diplomáticos del Gobierno del presidente turco, Erdogan, ante el papa.

De acuerdo con la Iglesia Católica, la entrega de este nuevo paquete de ayudas corresponde a un ‘gesto de cercanía’ del papa con las víctimas en el pueblo turco y una muestra de solidaridad tras los graves hechos que también sacudieron a Siria.

La iglesia Católica también reconoció con ello los difíciles momentos que atraviesan miles de personas que, incluso, en medio de la tragedia han optado por buscar migrar a otros territorios en procura de mejores oportunidades tras perderlo todo en el sismo de comienzo de febrero.

De acuerdo con un órgano conocido como el Dicasterio para el Servicio de la Caridad, citado por medios de comunicación en el Vaticano, se estima que casi 2 millones de personas han resultado desplazadas como consecuencia de lo ocurrido.

Es importante destacar que la ayuda que, de momento, ha entregado el Vaticano, no se ha centrado solamente en el envío de productos farmacológicos para la atención de los heridos, sino que semanas atrás también realizó envíos de cargas de alimentos no perecederos, enlatados, y algunos otros elementos referidos a las necesidades para la atención de poblaciones infantiles que en muchos casos resultaron huérfanas tras la tragedia, por lo que en medio de las ayudas también se han enviado productos para el cuidado de los primeros grupos etarios, incluidos pañales.

Además, como parte de las donaciones que también ha canalizado la Iglesia Católica en el mundo en favor de los damnificados, el Vaticano refirió el envío de cerca de 10 mil prendas térmicas que fueron allegadas a la ciudad de Iskenderun con el propósito de beneficiar tanto a afectados en Siria como en Turquía, siendo conscientes de las inclemencias climáticas que se viven en la zona; más aún teniendo en cuenta que muchos de los afectados aún viven en campos de paso en condiciones que no ayudan a mitigar el golpe de frío.

Tras el sismo ocurrido a comienzo del mes de febrero, algunas ONG han manifestado su preocupación frente a las situaciones que estarían atravesando grandes grupos de menores de edad que, como consecuencia del sismo, y debido a la amplia mortandad de personas, se quedaron en muchos casos huérfanos, o a la deriva sin la posibilidad de ser cuidados por familiares, por lo que actualmente serían blanco de traficantes, e incluso de explotación laboral y sexual, siendo llevados a otros países.

En el marco del discurso pronunciado el pasado fin de semana por el papa tras el rezo del ‘ángelus’, el religioso se refirió a la grave crisis que atraviesan distintos países del mundo por cuenta de la ola invernal y los fenómenos naturales, haciendo una mención especial de la tragedia en Turquía y Siria, poblaciones por las que oró especialmente el pasado domingo, recordando también a las víctimas del tornado que azotó la semana anterior al estado de Misisipi en Estados Unidos.