El medio de comunicación Político pudo establecer, al consultar fuentes dentro del gobierno Trump, que durante varios meses el Pentágono ha venido desplegando personal militar y armamento estratégico con el propósito de preparar a Estados Unidos para una posible ofensiva contra Cuba; únicamente falta la autorización definitiva de Donald Trump.
El mandatario ha considerado la opción de intervenir militarmente en la isla luego de que las medidas económicas y diplomáticas no consiguieran debilitar al gobierno comunista.
Aun así, la sólida presencia naval estadounidense en la zona —considerada la más amplia fuera de Oriente Medio— permitiría ejecutar una operación de manera casi inmediata, reporta el medio.
“Estos despliegues prolongados y consecutivos se acumularán con el tiempo”, dijo un funcionario de defensa, que solicitó el anonimato para hablar sobre las operaciones militares.
“Mantenerlos allí durante tanto tiempo crea más problemas a largo plazo cuando se trata de reacondicionar y reparar esos buques una vez que regresan a casa”, dijo.
La presencia naval en la zona es algo más reducida que en enero, momento en que Estados Unidos llevó a cabo la captura de Maduro, según reporta el artículo de Político.
Sin embargo, en mayo el grupo de combate del portaaviones USS Nimitz ingresó al Caribe acompañado por diversos destructores y cruceros equipados con misiles guiados, capaces de ejecutar ataques de alta precisión sobre objetivos terrestres.
De acuerdo con plataformas de monitoreo aéreo, varios drones y sofisticadas aeronaves de reconocimiento estadounidenses han sobrevolado territorio cubano durante los últimos meses.
Asimismo, los buques anfibios y de escolta USS Kearsarge, con aproximadamente 2500 marines a bordo, permanecen frente a las costas de Virginia ultimando detalles para un nuevo despliegue, y podrían sustituir a algunas embarcaciones que están regresando a su base.
El Nimitz llegó a la región el mismo día en que Estados Unidos acusó formalmente al expresidente Raúl Castro, en lo que pareció una demostración pública de fuerza, dice el medio.
“Es probable que el Nimitz esté allí principalmente para intimidar, aunque podría usarse en una operación militar si fuera necesario”, dijo Mark Cancian, exfuncionario del Pentágono y ahora analista sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
“Es posible realizar ataques aéreos para neutralizar sus defensas aéreas y así permitir operaciones aéreas más amplias o, quizás, destruir a su liderazgo con la idea de establecer una relación similar a la que tenemos con Venezuela. Raúl Castro sería su primer objetivo”, agregó Cancian según Político.