En medio de la escalada de tensiones por la guerra entre EE.UU., Israel e Irán, se prevé que el impacto total de la crisis del Golfo en el sector del transporte marítimo de contenedores alcance su punto álgido en las próximas dos o tres semanas.
A medida que los buques desviados lleguen a puertos alternativos, se acumule la carga varada y las redes de transporte terrestre se vean sometidas a una gran presión debido a los desvíos de emergencia, la crisis podría aumentar.
Casi dos semanas después del inicio de los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán, la mayoría de las aerolíneas han suspendido las reservas de vuelos con origen y destino en el Golfo Pérsico.
La carga que ya estaba en tránsito se está descargando en puertos alternativos desde la India al sudeste asiático, ya que las compañías navieras abandonan las rutas del Golfo Pérsico en medio de la escalada de ataques.
En un reciente artículo, CNN reportó que el puerto saudí de Yeda, ubicado en el mar Rojo, se alista para un incremento en el movimiento comercial durante las próximas dos semanas.
Ante el cierre casi completo del estrecho de Ormuz y la restricción del espacio aéreo en los países que rodean el golfo Pérsico, los puertos situados en la costa occidental del reino están funcionando como una ruta de enlace más segura para el tránsito hacia y desde la región.
A unas tres horas por carretera al norte de Yeda, un extenso oleoducto de 1.126 kilómetros ha sido adaptado para permitir la salida de crudo saudí hacia los petroleros que aguardan en otro puerto del mar Rojo, Yanbu.
Los puertos omaníes de Sohar y Salalah, junto con Khor Fakkan en Emiratos Árabes Unidos y Yeda en Arabia Saudita, han cobrado protagonismo como opciones indispensables para canalizar los envíos de forma directa hacia la península arábiga.
“En esta coyuntura no hay parámetros definidos dentro del sector. El tiempo de llegada de la mercancía depende por completo de la estrategia adoptada por la naviera responsable”, señaló Ronan Boudet, responsable de inteligencia de contenedores en Kpler, firma dedicada al análisis del comercio internacional.
Después de cuatro semanas de conflicto, la prioridad se orienta ahora a hallar alternativas eficaces que permitan garantizar el abastecimiento de productos en supermercados y farmacias a lo largo de toda la región.
Por su parte, Mohsen Rezai, asesor militar del líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, aseguró de que Teherán “hundirá” en el golfo Pérsico a quienes ataquen “infraestructura crítica” iraní, en plena tensión en la zona por el ultimátum de Estados Unidos, ahora extendido hasta el viernes, para que Irán reabra el paso de Ormuz.
“Si cometen un error respecto a la infraestructura crítica de Irán, los paralizaremos y los hundiremos en el Golfo Pérsico”, aseguró en declaraciones recogidas por la agencia IRNA, en la que redobla el pulso a Washington en plena amenaza con atacar centrales eléctricas e infraestructuras civiles vitales.
En este sentido, Rezai revierte el ultimátum dado por Donald Trump e insiste en que se acerca el plazo final para salir del atolladero que representa la guerra para Estados Unidos.
Con información de Europa Press*