El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes, 23 de marzo, que pospondrá por cinco días los ataques contra la infraestructura energética iraní con los que había amenazado, tras mantener conversaciones “muy positivas” y “productivas” con Teherán, un giro abrupto que alivió de inmediato los mercados.

Trump lanzó el sábado un ultimátum en el que amenazaba a Irán con “aniquilar” sus centrales eléctricas si no reabría en 48 horas el estrecho de Ormuz, vía estratégica para el abastecimiento mundial de hidrocarburos.
Pero este lunes, horas antes de que se venciera el plazo, informó de repente y sin muchos detalles que se estaban llevando a cabo gestiones diplomáticas, después de haberse negado anteriormente a entablar conversaciones.
En los últimos dos días, Estados Unidos e Irán “han mantenido conversaciones muy positivas y productivas sobre una resolución completa y total de nuestras hostilidades en Oriente Medio”, escribió Trump en su red Truth Social.
“Basándome en el tenor y el tono” de las conversaciones, que “continuarán a lo largo de la semana, he instruido al Departamento de Guerra a posponer cualquier ataque militar contra plantas de electricidad e infraestructura energética iraní por un período de cinco días, sujeto al éxito de las reuniones en curso”, agregó.
La publicación llegó pocas horas antes de la apertura de Wall Street, tras brutales liquidaciones en los mercados europeos y asiáticos y un nuevo repunte en el precio del petróleo.
La presión en los mercados se relajó de inmediato tras las afirmaciones de Trump, incluido el precio del petróleo.

Irán cerró de facto el estrecho como parte de su respuesta por los ataques estadounidenses e israelíes lanzados el 28 de febrero, en los que murieron varias autoridades de la república islámica, incluido el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei.
Tras el ultimátum de Trump, Irán se mantuvo desafiante y amenazó con atacar infraestructura esencial en el Golfo Pérsico, incluidos sitios energéticos y plantas desalinizadoras.
Trump no ofreció detalles inmediatos sobre las supuestas nuevas negociaciones. Anteriormente había insistido en que Irán estaba pidiendo dialogar —algo desmentido por Teherán- pero que él se negaba.

Estados Unidos e Irán estaban manteniendo conversaciones sobre un acuerdo nuclear con mediación de Omán días antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran los ataques.
En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní advirtió este lunes de que está “decidida a responder a cualquier amenaza” y recalcó que, en caso de que Trump materialice su amenaza, Teherán atacará “las centrales del régimen ocupante (Israel) y las de los países de la región que abastecen de electricidad a las bases estadounidenses”, así como “la infraestructura económica, industrial y energética de la que Estados Unidos es accionista”.
Las autoridades de Irán confirmaron en su último balance más de 1.500 muertos por la ofensiva de Israel y Estados Unidos -incluidos 210 niños-, si bien la organización no gubernamental Human Rights Activists in Iran, con sede en Estados Unidos, ha elevado a más de 3.000 los fallecidos.
*Con información de AFP y Europa Press
