El presidente estadounidense, Donald Trump, insistió este domingo en el ultimátum de 48 horas dado el sábado en el que insta a Irán a reabrir el estrecho de Ormuz o, de lo contrario, atacará las centrales eléctricas del país y advirtió que habrá “una destrucción total” si se aplica.
“Pronto verás lo que pasa con el ultimátum de las centrales eléctricas. El resultado va a ser muy bueno (...) La destrucción de Irán va a ser total y va a funcionar estupendamente”, afirmó en declaraciones a la cadena de televisión israelí Canal 13.

Trump aprovechó para criticar a los aliados de la Otan y su negativa a participar en una misión militar en el estrecho de Ormuz.
“Los países de la Otan no están haciendo nada. Es una vergüenza enorme”, reprochó. “Irán ha sido muy malo durante 47 años y ahora está recibiendo su justo castigo”, argumentó el jefe de Estado del país norteamericano.
Irán respondió al ultimátum advirtiendo que si Estados Unidos ataca las centrales eléctricas iraníes, responderá con ataques a empresas con intereses estadounidenses en la región y su “completa destrucción”, así como con el cierre total del estratégico estrecho de Ormuz.

“Si Estados Unidos cumple sus amenazas sobre las centrales eléctricas iraníes se adoptarán de inmediato medidas punitivas”, señaló la Guardia Revolucionaria, cuerpo militar e ideológico de élite de la República Islámica, en un mensaje oficial recogido por la radiotelevisión publica iraní IRIB.
Además, agregó: “Hemos repetido que el estrecho de Ormuz solo está cerrado para el enemigo y para el tráfico dañino (...) Se puede pasar bajo una serie de condiciones concretas que garantizan nuestra seguridad e intereses”.

El comunicado señala cuatro puntos de medidas de represalia en el caso de que ataquen las centrales eléctricas.
El primero es el “cierre completo del estrecho de Ormuz, que no se reabrirá hasta que nuestras centrales eléctricas estén reconstruidas”.
Como segunda medida, advierte ataques “generalizados” contra “centrales eléctricas, infraestructura de energía y de tecnología de la información del régimen sionista”.
La tercera es la “completa destrucción de las empresas similares de países de la zona que tengan participación estadounidense”.
La cuarta y última es que la centrales eléctricas de países de la región que acojan bases estadounidenses pasarán a ser consideradas “objetivos legítimos”.

La Guardia Revolucionaria subraya que “está todo listo para la gran yihad para destruir completamente todos los intereses económicos estadounidenses” en la región de Asia occidental.
En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, lanzó un “último aviso”. “Junto a las bases militares, las entidades financieras que financian el presupuesto militar de Estados Unidos son objetivos legítimos”, publicó en redes sociales.
“Los bonos del Tesoro están empapados de sangre de iraníes. Compren y estarán comprando un ataque contra su sede y sus activos. Estamos vigilando sus carteras. Este es el último aviso”, añadió.

Más tarde ha sido el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, quien ha argumentado que el estrecho de Ormuz no está cerrado. “Los barcos no pasan porque las aseguradoras tienen miedo por la guerra que tú iniciaste, no Irán”, planteó.
“Ni las aseguradoras ni la voluntad iraní se doblegarán ante nuevas amenazas. Intenta respetar”, añadió antes de defender que la libertad de navegación “no puede existir sin libertad de comercio”. “Respeta las dos o ninguna”, precisaron.
*Con información de Europa Press.
