Estados Unidos e Irán estarían a punto de cerrar un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, probablemente en “24 horas”, anunció este sábado Pakistán, que actúa como mediador en el proceso.

Después de semanas de negociaciones en punto muerto, Washington y Teherán hicieron saber en los últimos días que estaban cerca de un acuerdo para poner fin a la contienda bélica iniciada el 28 de febrero, tras la ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra la república islámica.
“Estamos más cerca que nunca de un acuerdo de paz. Dado que se espera que se cierre en las próximas 24 horas, Pakistán se prepara para la firma electrónica (...) inmediatamente después, seguida de conversaciones técnicas la próxima semana”, afirmó el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, en X.
Pero las versiones del posible acuerdo publicadas por los medios de comunicación iraníes y por Washington divergen.
Y el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, recordó que “mientras no se haya concluido un acuerdo completo (...) no se podrá afirmar con certeza que se ha encontrado un terreno de entendimiento”.
Al margen de las negociaciones, el Mando de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) anunció de madrugada el derribo de “varios drones” lanzados por Irán contra “buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz”.
El viernes ambas partes dieron a entender que se vislumbraba una solución.
“En cuanto concluyan las últimas fases de nuestras negociaciones, se firmará y anunciará este acuerdo”, declaró Araqchi. “Esto podría ocurrir en los próximos días”.
Según él, el acuerdo prevé el levantamiento del bloqueo estadounidense de los puertos iraníes y una nueva forma de administrar el estrecho de Ormuz, vía estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos, controlada por Teherán desde el inicio de la guerra.
En Washington, un alto cargo del gobierno del presidente Donald Trump, que pidió mantener el anonimato, estimó en un “80-85%” la probabilidad de que se alcance un acuerdo marco que dé inicio a un periodo de 60 días de negociaciones técnicas, aunque “aún no se ha cruzado la línea de meta”.
Versiones divergentes
Washington ha dado otra versión. Según el alto cargo estadounidense, el acuerdo debe conducir a la reapertura de Ormuz, llevar al “desmantelamiento” del programa nuclear iraní y permitir a Estados Unidos recuperar el uranio altamente enriquecido, que sería “destruido” y luego “sacado” del país.
Araqchi abogó por diluir en Irán las reservas de uranio enriquecido al 60%.
Diluirlo a un nivel inferior al 5%, muy lejos del 90% necesario para fabricar una bomba atómica, alejaría la amenaza de un programa nuclear con fines militares.
Estas Unidos e Israel acusan a Teherán de querer dotarse de armas atómicas. La república islámica lo niega.
Sobre los activos, “los iraníes no recibirán dinero y los fondos no se liberarán simplemente con la firma de un acuerdo”, insistió en X el vicepresidente estadounidense JD Vance.
Este punto es fundamental para Irán, cuya economía se ve asfixiada por décadas de sanciones.
En cuanto a Líbano, otro frente de las negociaciones, el alto cargo estadounidense indicó que se ha incluido en el acuerdo, tal y como reclamaba Teherán.
Hasta ahora Estados Unidos había intentado mantener este asunto al margen.
Líbano se vio arrastrado a la guerra el 2 de marzo, cuando el grupo proiraní Hezbolá atacó territorio israelí en apoyo a Irán.
Desde entonces, Israel bombardea el país. Dice que quiere “eliminar” al movimiento chiita, que a su vez ataca sus posiciones y su territorio.
Este sábado Israel atacó de nuevo el sur del Líbano, tras pedir a la población que evacuara una veintena de localidades, incluida Nabatiye, informó la agencia de noticias libanesa NNA.
*Con información de AFP
