Con más de dos décadas de trayectoria en la industria audiovisual colombiana, Mauricio Mejía se ha consolidado como un rostro recurrente en la televisión nacional. Sin embargo, en los últimos tres años y medio, el actor de 48 años ha tomado distancia de los sets de grabación para volcar su atención a proyectos personales y comerciales en la ciudad de Medellín.

La decisión ha generado curiosidad entre sus seguidores y transeúntes que lo identifican al verlo al frente de un establecimiento de tecnología. Lejos de ocultar su labor, Mejía compartió en el programa de La Red, de Caracol Televisión, cómo transcurre su día a día entre las ventas, la atención al cliente y sus iniciativas empresariales.
Según explicó el propio artista en la entrevista, su incursión en el sector comercial fue una decisión planificada con su familia. Su primer paso en esta faceta fue el lanzamiento de una marca de ropa en compañía de su esposa.
“Empezamos a evaluar qué más nos ponemos a hacer. Lo primero que hice fue montar una marca de ropa que tengo con mi esposa y nos ha ido muy bien. Me asocié con un gran amigo que ha estado desde Bogotá con el tema de la tecnología y desde ese momento estoy aquí”, relató el intérprete durante la emisión televisiva.
Mejía precisó que su rol no es únicamente administrativo, sino que involucra la operatividad diaria del local: “Hago parte del equipo de trabajo, atiendo gente, hago ventas, estoy pendiente de todo y, pues bueno, aquí me tomo fotos con todo el mundo todos los días a toda hora”.
El paso de la televisión al comercio directo ha provocado diversas reacciones en el público. De acuerdo con el actor, algunos visitantes se ven sorprendidos y piensan que su presencia en el local comercial es consecuencia de dificultades financieras.

Al respecto, Mejía abordó la percepción social sobre las dinámicas de vida de los profesionales del entretenimiento:
“En el imaginario colectivo de la gente, los actores, yo creo que se imaginan que tenemos que ser vecinos de J Balvin y andar en un carro como el de Maluma. Lo primero que dicen es: ‘¿Usted qué está haciendo acá?’. Y yo: trabajando. Muchas veces pensarán que me quebré, que la televisión no da o que no me volvieron a llamar, y no es verdad”.
El actor enfatizó que desempeñar un trabajo honesto no representa un motivo de vergüenza, sino una etapa productiva que asume con agrado. “A mí no me da ni cinco de pena que me vean trabajando. Me daría pena que me vieran haciendo otras cosas. Estoy trabajando, estoy generando y disfrutando de esta ciudad”, afirmó.
Mauricio Mejía cuenta con un recorrido actoral en producciones de alta audiencia nacional e internacional. Entre sus trabajos más recordados se encuentran sus interpretaciones en Escobar, el patrón del mal —donde encarnó a Pablo Escobar en su etapa juvenil—, Chepe Fortuna, El cartel de los sapos, La viuda negra, Rigo, Leandro Díaz y Goles en contra.

A sus 48 años y más de 20 años de carrera continua, el artista aclaró que no se ha retirado de las pantallas, sino que se encuentra en una posición que le permite evaluar las propuestas de trabajo con mayor selectividad.
“Los proyectos siguen apareciendo. Lo que pasa es que ya después de 25 años uno se puede dar, por decir, el lujo de escoger. Tiene que significar algo bueno para mí tenerme que desplazar. Yo sigo apasionado porque realmente la actuación es mi pasión y espero que el sueño continúe; mientras tanto, estoy trabajando”, puntualizó.
