Un fuerte sismo de magnitud 5,6 despertó a más de 6.000 personas en distintas zonas de la Isla Sur de Nueva Zelanda. De acuerdo con GeoNet, la plataforma encargada de monitorear la actividad sísmica en el país, el temblor ocurrió este miércoles 2 de septiembre a las 18:57, hora local (1:57 a. m. en Colombia), y tuvo su origen a solo cinco kilómetros de profundidad.
El epicentro fue ubicado aproximadamente a 35 kilómetros al noreste de Milford Sound, una reconocida zona de la Isla Sur. Aunque la cercanía del foco a la superficie hizo que el terremoto se percibiera con claridad y en un área considerable, las primeras evaluaciones no reportaron personas heridas ni daños materiales.
De hecho, este temblor forma parte de los ocho movimientos telúricos registrados en la isla. De ellos, dos han llamado especialmente la atención por su intensidad, al superar la magnitud 5, según GeoNet.
Además, las autoridades y los sistemas de vigilancia sísmica mantienen una vigilancia constante sobre la actividad en la zona y en otras áreas del Pacífico, ante la posibilidad de que se registren nuevas réplicas.
Nueva Zelanda presenta una elevada actividad sísmica debido a su ubicación sobre el límite entre las placas australiana y del Pacífico. Según GNS Science, las redes de monitoreo del país registran más de 20.000 terremotos cada año.
Sin embargo, la mayoría de estos movimientos son de baja intensidad y solo entre 100 y 150 llegan a ser lo suficientemente fuertes como para ser percibidos por la población.
La actividad tectónica también explica la existencia de un amplio sistema de vigilancia sísmica en Nueva Zelanda, considerado fundamental para el seguimiento de los movimientos que se producen en su territorio.
Tras el reciente terremoto, el balance inicial se mantiene sin víctimas ni daños materiales reportados. No obstante, las autoridades continúan evaluando posibles afectaciones, debido a que los efectos de un sismo superficial pueden variar considerablemente según factores como la distancia respecto a las zonas habitadas, las características del terreno y la resistencia de las construcciones.