En medio de una visita a Colombia, el enviado especial del Departamento de Estado de Estados Unidos para la lucha contra el antisemitismo, Yehuda Kaploun, habló con SEMANA tras su llegada al país.

El rabino Kaploun aprovechó para referirse a las duras declaraciones de Gustavo Petro quien se ha caracterizado por criticar al gobierno de Israel e incluso aseguró que tendrían que ver con los incendios que azotan al departamento del Tolima y otros sectores del país.

Por otro lado destacó la llegada del nuevo gobierno en cabeza del presidente Abelardo De La Espriella, contó detalles de sus reuniones con miembros del gabinete y elogió la reapertura de relaciones con el gobierno de Israel.

Embajador Rabino Yehuda Kaploun Foto: Guillermo Torres / Semana

SEMANA: Supimos que tuvo una reunión con el canciller Omar Bula, ¿qué nos puede contar sobre ese encuentro?

Y.K.: Esa reunión fue muy positiva. Discutimos el hecho de que Colombia tiene ahora una oportunidad única en el mundo, mientras América Latina atraviesa su transformación, no solo para la región sino para que Colombia asuma un rol de liderazgo en la lucha contra el odio y en la defensa de la libertad religiosa.

Fue una reunión muy, muy positiva. Hablamos de que Estados Unidos está listo para asistir y ayudar de muchas maneras. De que respaldamos sus esfuerzos para combatir el antisemitismo y el odio en todos los frentes.

La gente tiene que entender que el antisemitismo es solo una parte del odio. Esto es lo que ocurre en Nigeria con cristianos siendo asesinados, o los uigures en China, u otros casos de odio, como mujeres violadas en Europa. Todo tipo de odio debe ser condenado. Y cuando se tiene un liderazgo que es selectivo a la hora de decidir qué condenar, eso es un liderazgo fallido.

Ómar Bula y Yehuda Kaploun. Foto: Cancillería

Hablamos de emitir juntos una declaración, como efectivamente hicimos, que condena todo tipo de intolerancia, todo tipo de odio, y que permite a la gente tener libertad religiosa, algo de lo que Colombia tiene una rica tradición al promover la libertad religiosa.

SEMANA: Colombia ha vivido tensiones crecientes en torno a Israel y la comunidad judía. ¿Qué tan grave considera usted el antisemitismo en Colombia hoy?

Y.K.: Considero que el antisemitismo es un problema muy grave. Es un problema que simboliza algo más grande, donde la gente tiende a odiar a causa de sus propios problemas.

En países que tienen dificultades económicas, o países con líderes débiles que no están dispuestos a condenar la retórica antisemita.

Eso lleva a que la gente culpe a los judíos de un problema, y hay que enfrentarlo con dureza e inmediatez por parte de los funcionarios del gobierno. Y eso no había ocurrido en el pasado, y esa fue una de las razones del viaje.

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SEMANA: ¿Cree usted que las declaraciones de Gustavo Petro han cruzado la línea hacia el antisemitismo?

Y.K.: Absolutamente. No solo las declaraciones, sino que creo que las acciones también han cruzado esa línea del antisemitismo.

Cuando uno hace declaraciones que, si alguien quisiera culpar a Israel de todos los problemas del mundo, que es básicamente lo que él estaba haciendo, es un acto terrible. Ese es un comportamiento inaceptable, no solo para los líderes, sino para cualquier ser humano.

Gustavo Petro rompió relaciones con Israel bajo su gobierno. Foto: foto1: Getty Images, foto 2: Presidencia

SEMANA: ¿Cree usted que la retórica política contra Israel está teniendo consecuencias concretas para la seguridad de los judíos en Colombia?

Y.K.: Absolutamente. Si se observa la definición de la IHRA sobre qué es el antisemitismo, es culpar a personas, a una religión o a un país por los actos de un solo país.

Cualquiera puede criticar a Israel. Yo puedo criticar a Israel. Usted puede criticar a Israel. La diferencia que hace que una crítica sea antisemita es si uno solo va a criticar a Israel.

Yo no vi ninguna declaración del ministerio de relaciones exteriores, bajo el expresidente Petro, en la que condenara la muerte de 42.000 iraníes en dos días. O que condenara a China por lo que le están haciendo a los uigures.

Es muy importante que, si se va a hacer una crítica, se sea consistente en esa crítica. Es como si un profesor tiene un estudiante favorito al que le va a poner mejor nota, aunque otro haga el mismo trabajo; ahí hay un problema. Y eso no está permitido.

Lo mismo aplica aquí. Se puede criticar a Israel si esa crítica está justificada y no es selectiva, dirigida únicamente a Israel o a los judíos.

SEMANA: Tras el ataque del 7 de octubre, embajador, y la guerra en Gaza, ¿qué ha cambiado en la lucha global contra el antisemitismo?

Y.K.: Creo que se ve con qué rapidez pueden difundirse las mentiras a través de los influencers y de las redes, porque quienes tienen la capacidad de difundir información falsa lo están haciendo a un ritmo muy acelerado.

Por ejemplo, cuando el New York Times publicó la foto de un niño desnutrido y se demostró que era falsa, 50 millones de personas vieron esa foto, pero la disculpa solo tuvo 100.000 visualizaciones. Entonces, ¿qué significa eso para los 49 millones de personas que vieron algo totalmente falso y lo creyeron? Así que el problema es doble.

Soldados israelíes se abrazan junto a fotografías de personas asesinadas y tomadas cautivas por militantes de Hamas durante su violento ataque en el festival de música Nova en el sur de Israel Foto: AP

Primero, la gente necesita condenar el ataque del 7 de octubre. No hay justificación para entrar a un país y asesinar a 1.200 personas, masacrando mujeres y niños, entre ellos una prima mía, madre de dos niños pequeños y luego ver cómo la gente dice: parece que hay algún tipo de justificación. ¿A qué punto hemos llegado, a nivel mundial, en el que no podemos condenar atrocidades?

El hecho de que la gente quiera equiparar el invadir e iniciar una guerra, y luego culpar a Israel por responder para erradicar el terrorismo y el eje del mal, eso está mal en todos los niveles. Tiene que haber una base moral para enseñarle a la gente a no odiar, y para enseñarle a pensar mejor por sí misma, y a no dejarse influenciar por información falsa.

SEMANA: ¿Qué señales de alerta está viendo en América Latina respecto al aumento del antisemitismo?

Y.K.: Creo que las señales de alerta de los últimos cuatro años en Colombia fueron un liderazgo que impulsó una agenda para dividir, para ser divisivo, para menospreciar a la nación judía, para menospreciar a Israel, para menospreciar las contribuciones judías a Colombia.

Cuando lideras con odio, permites que se cultive un elemento donde la gente piensa que tiene razón al promover el odio, entonces, ¿hacia dónde creo que va América Latina? Estamos en un momento de transformación.

Vemos que, cada vez más, los latinoamericanos están votando por gobiernos que respetan la ley y el orden, promueven la libertad religiosa y no quieren odio y como resultado, se ve una transformación en la que países se están uniendo a la IHRA, defendiendo lo correcto.

El Ministerio del Interior ayer, el ministro Lara, fue muy, muy rápido en condenar las declaraciones del expresidente que culpaba a la comunidad judía de provocar los incendios forestales y de enterrar personas en el terremoto.

En el terremoto, Israel envió gente a rescatar personas; reconozcamos los hechos tal como son, digamos la verdad. La verdad puede sostenerse por sí sola.

Embajador Rabino Yehuda Kaploun Foto: Guillermo Torres / Semana

Uno tiene derecho a decir algo si algo está mal, pero no tiene derecho a inventar mentiras, a hacer que un niño judío en Colombia, que camina a la escuela o a la sinagoga, tenga que tener seguridad.

SEMANA: Estamos en llamas ahora mismo en la zona del Tolima, en Colombia, y Gustavo Petro dice que quienes están provocando este incendio en las montañas son judíos y son de Israel. ¿Qué le respondería, y qué le diría al respecto?

Y.K.: Le diría que es un ignorante. No está dispuesto a mirar los hechos. Y, en general, culpar a alguien sin tener ninguna información, o sin información objetiva, es una vergüenza. Y creo que parte de ese odio flagrante que tiene hacia Israel y hacia el pueblo judío es parte de la razón por la que ya no es el líder del país.

La gente quiere un liderazgo que represente la unidad, que represente la dignidad, que represente el respeto hacia todos. Y eso se ve ahora en Colombia, se ve ahora en otros países de América Latina: la gente quiere tener la oportunidad de prosperar, de vivir vidas donde se respeten unos a otros y yo le diría que debería empezar a respetar a todo ser humano, y no buscar criticar a un grupo en particular.

SEMANA: ¿Cómo ha sido esta misión para usted y para los Estados Unidos en el combate del antisemitismo? y ¿Cuál es su meta en el muy corto plazo?

Y.K.: Creo que la misión ha quedado establecida con el ejemplo que dio el presidente de Estados Unidos, el presidente Trump, desde el primer día de su gobierno. Firmó una orden ejecutiva ordenando a todas las agencias gubernamentales trabajar juntas para combatir el antisemitismo.

En los campus universitarios, suspendió la financiación de becas o fondos de investigación a universidades que no frenaran el antisemitismo en su campus. El programa de visas: si vienes a Estados Unidos a sembrar odio, no obtienes una visa. El secretario Rubio lo ha dejado muy claro. El presidente lo ha dejado muy claro. Así que creo que lo que se ve desde el primer día es que la prioridad de este gobierno es que el odio y la intolerancia no tienen ningún lugar en la vida estadounidense.

El presidente estadounidense Donald Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu en Mar-a-Lago, en Palm Beach, Florida. Foto: AP Photo/Alex Brandon

Ese es el mismo mensaje, las mismas instrucciones que se me han dado en mi cargo, que es combatir el antisemitismo a nivel global para el presidente de Estados Unidos, la secretaría y el Congreso.

Estamos en un momento en que el odio está en aumento. La difusión de información falsa, de gente que busca odiar, está en aumento.

Pero si miramos el liderazgo del último año y medio de esta administración, del gobierno del presidente, vean los avances logrados con países que ahora trabajan con Israel en los Acuerdos de Abraham; vean que República Dominicana y Colombia han reafirmado que serán parte de los Acuerdos de la IHRA, que América Latina ahora está avanzando hacia una mejor sociedad.

Miren los avances logrados en Venezuela. Todo eso avanza para asegurar que la gente tenga mejores vidas. Y creo que ese es el objetivo en la lucha contra el antisemitismo. Creo que cuando un país trata a todos con dignidad, sus posibilidades de tener éxito como país son mucho, mucho mayores.

SEMANA: Y hablando de Venezuela, ¿qué piensa usted de esta nueva relación abierta entre el gobierno interino de Delcy Rodríguez e Israel, después de que Maduro dijera muchas veces cosas muy, muy negativas contra el pueblo judío?

Y.K.: Yo soy un embajador estadounidense, así que hablo, ya saben, de Estados Unidos, no de otros países. Pero Estados Unidos se alegra mucho cuando países que no han tenido buenas relaciones trabajan juntos para tener mejores relaciones y hacer que la gente esté más segura y protegida. Y los países se benefician.

Venezuela se está beneficiando de su relación con Israel. Como se vio durante el terremoto que sufrió Venezuela, Israel envió ayuda y logró rescatar personas, incluido un bebé de tres años, un niño de tres años. Cada vida que se salva es algo, es una lección para el mundo: que se puede superar el odio y trabajar juntos para hacer que la gente esté más segura, mejor y tenga más éxito.

Delcy Rodríguez y Benjamin Netanyahu Foto: Getty Images

SEMANA: Embajador, ¿cuál es la principal diferencia entre la estrategia del gobierno de Trump y la de administraciones anteriores, como la de Joe Biden, en la lucha contra el antisemitismo?

Y.K.: Creo que es muy, muy marcada. Creo que es muy, muy claro que el presidente ha dejado claro que la intolerancia y el fanatismo no son aceptables en ningún lugar, en ningún momento, bajo ninguna circunstancia. Y, como dije antes en esta entrevista, los líderes deben liderar.

La diferencia aquí es que el liderazgo que tenemos con nuestro presidente y nuestra secretaria de Estado consiste en dejarle claro al mundo que el terrorismo, ya sea de la izquierda, que es un problema serio, o de la derecha, que también es un problema, no se tolera.

El odio no se tolera. El presidente lo condena de inmediato. Y esa es la diferencia. No hay ambigüedad de que, ah, estamos esperando un pronunciamiento. No, ese pronunciamiento ya existe.

El pronunciamiento se hizo desde el primer día. Cuando estuve con el presidente durante sus viajes, durante la campaña, el presidente dejó muy claro que el terrorismo islámico, el eje del mal, va a ser enfrentado. El terrorismo de la izquierda va a ser enfrentado.

Pro-Israel demonstrators attend a rally denouncing antisemitism and antisemitic attacks, in lower Manhattan, New York on May 23, 2021. (Photo by Ed JONES / AFP) Foto: AFP

El antisemitismo no tiene ningún lugar en Estados Unidos. Cuando se tiene un liderazgo que dice eso, eso marca el tono y envía el mensaje al mundo, especialmente con el liderazgo fuerte que tenemos de nuestro presidente y nuestro secretario.

SEMANA: ¿Con qué otras personas va a tener reuniones aquí en Colombia? ¿Cuáles son sus expectativas en estas últimas horas de su visita aquí?

Y.K.: Me voy a reunir con más funcionarios del gobierno, con algunos rabinos de la comunidad, con otros embajadores que están trabajando en temas similares, y con el personal de nuestra embajada, para dejar claro que estamos trabajando para ayudar a Colombia donde podamos, y que en todo el mundo la gente debe entender que tomamos en serio nuestra relación con la región latinoamericana.

El hecho de que yo esté aquí como embajador trabajando para ayudar a frenar el odio en el mundo y proteger a los ciudadanos de Colombia a través de la asistencia de Estados Unidos, que estamos unidos, eso sirve sobre todo para reafirmar el mensaje. Eso es lo más importante. Se trata de decir que valoramos el hecho de que, cuando se hacen esfuerzos para combatir el odio, Estados Unidos apoyará a cualquier país que lo haga.