El gobierno cubano confirmó este 14 de mayo que está dispuesto a recibir y evaluar una oferta de ayuda humanitaria de Estados Unidos valorada en 100 millones de dólares, en medio de la fuerte crisis energética y de abastecimiento que atraviesa la isla.
El anuncio fue hecho por el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, quien aseguró a través de X que, por primera vez, Washington formalizó públicamente una propuesta de asistencia mediante un comunicado del Departamento de Estado.
“Estamos dispuestos a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría”, escribió el funcionario cubano, quien además afirmó que las prioridades actuales del país son combustibles, alimentos y medicinas.
En sus declaraciones, Rodríguez también cuestionó lo que calificó como una “incongruencia” de Estados Unidos, señalando que mientras ofrece ayuda humanitaria, mantiene medidas económicas y energéticas que, según Cuba, han agravado la crisis interna. El canciller añadió que esperan que cualquier apoyo esté “libre de maniobras políticas”.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, respaldó públicamente la posibilidad de recibir la ayuda y sostuvo que la experiencia del país con cooperación internacional, incluso proveniente de EE. UU., ha sido “amplia y constructiva”.
Díaz-Canel reiteró que el levantamiento o alivio del embargo sería la manera “más fácil y expedita” de aliviar la situación humanitaria que vive la isla, afectada por largos apagones, escasez de combustible y dificultades para acceder a productos básicos.
La oferta estadounidense llega en uno de los momentos más complejos para Cuba en los últimos años. Autoridades y medios internacionales reportaron que el país prácticamente agotó sus reservas de combustible, situación que ha provocado cortes de energía de hasta más de 20 horas en algunas zonas y crecientes tensiones sociales.
La ayuda sería canalizada a través de la Iglesia Católica y estaría enfocada principalmente en asistencia humanitaria. Aunque inicialmente Cuba había mostrado distancia frente al ofrecimiento, finalmente abrió la puerta a analizarlo formalmente.
El tema también generó reacciones internacionales debido al histórico conflicto político entre ambos países y al endurecimiento reciente de sanciones impulsadas por la administración de Donald Trump contra la isla.