El mandatario estadounidense, Donald Trump, reiteró su amenaza de “tomar el control” de Cuba en las últimas semanas, sugiriendo que un portaaviones estadounidense podría hacer escala allí “de regreso de Irán”.

Las declaraciones de Trump en Florida, hogar de la mayor diáspora cubana, se produjeron apenas unas horas después de que firmara una orden ejecutiva endureciendo las sanciones contra La Habana y las entidades que colaboran con la isla caribeña.
Trump, que desde principios de año aplica una política de máxima presión contra la isla comunista, considera que Cuba sigue representando una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Axios, uno de los medios más reconocidos de Estados Unidos, publicó un artículo sobre la alta posibilidad de una invasión del ejército estadounidense en la isla.
Un representante de la Casa Blanca manifestó este lunes a Axios que “Cuba es una nación en deterioro, administrada de manera deficiente durante décadas, y cuyos dirigentes han recibido un fuerte golpe tras perder el respaldo de Venezuela”.
Asimismo, agregó: “Tal y como señaló el presidente, Cuba es un país en decadencia. En un futuro cercano colapsará, “y estaremos allí para ayudarlos”.
Por otro lado, Sebastián Arcos, quien actualmente ocupa la dirección interina del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de Florida, señaló en declaraciones a Axios que, en su opinión, la intervención pudo haberse llevado a cabo poco después de que Donald Trump calificara a Cuba como una amenaza inmediata para la seguridad nacional de Estados Unidos en enero.

Sin embargo, añadió que el conflicto con Irán terminó provocando un desvío de recursos y capacidades militares hacia Oriente Medio.
Arcos añadió que no cree que Trump vaya a desplegar tropas sobre el terreno, pero que podría emprender una “acción militar a distancia” similar a la ocurrida en Irán, que “conmocionaría al régimen, debilitaría a la cúpula dirigente y tal vez crearía una oportunidad para que surgiera un nuevo liderazgo”.

Arcos señaló que el Día de la Independencia de Cuba es el 20 de mayo, fecha que marcó el fin de la ocupación estadounidense de la isla.
Además del embargo vigente desde 1962, Washington, que no oculta su deseo de un cambio de régimen en La Habana, ha impuesto un bloqueo petrolero a la isla desde enero, permitiendo la entrada al país únicamente a un petrolero ruso.

El canciller Bruno Rodríguez denunció las nuevas sanciones y dijo que constituyen “un castigo colectivo al pueblo cubano”.
“El Gobierno de Estados Unidos se alarma y responde con nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales y abusivas contra Cuba”, escribió Rodríguez en un mensaje en X en el que aludió a la manifestación por el 1 de mayo.
