Un hombre señalado de ejercer violencia física y psicológica contra una mujer durante seis meses, intentó evadir a la policía escondiéndose dentro de un refrigerador, un momento que quedó registrado por las cámaras corporales de los agentes.
Se trata de Dean Foord, de 33 años, quien fue arrestado luego de que su víctima denunciara una serie de abusos que, según la Policía de Kent, incluían control, aislamiento y agresiones. Las imágenes muestran al hombre discutiendo con los uniformados mientras era retirado de un vehículo policial.
De acuerdo con las autoridades, Foord controlaba las redes sociales de la mujer y la obligó a cortar comunicación con sus amigos y familiares. Además, habría restringido su acceso al dinero, que presuntamente utilizaba para financiar apuestas, consumo de drogas, alcohol y la compra de boletos de lotería.
La investigación también reveló que la víctima no podía tener teléfono, ya que Foord supuestamente los dañaba de manera intencional. En una ocasión, la habría obligado a vender un dispositivo para cubrir una deuda relacionada con drogas.
La Policía indicó que la mujer solo podía salir de la vivienda con autorización de Foord y relató que, en uno de los episodios de control extremo, fue encerrada en una habitación y obligada a ladrar como un perro antes de permitirle salir.
Las autoridades también señalaron que el acusado ejerció violencia directa contra la víctima y que llegó a grabarse mientras la amenazaba con un cuchillo, diciéndole que la asesinaría.
Foord, residente de Brooker Close, Rochester, fue arrestado en diciembre de 2025. Durante un registro, los agentes le encontraron en posesión de cocaína. Posteriormente fue acusado.
Tras un juicio, Foord fue declarado culpable de lesiones corporales, daños a la propiedad, amenazas de muerte, agresión simple, comportamiento controlador y coercitivo, y posesión de una droga de Clase A.
Fue condenado a tres años de prisión en el Tribunal de la Corona de Maidstone el martes 30 de junio.
El agente de policía George Fisher declaró: “Foord es un matón violento que utilizó el miedo, la violencia y la intimidación para controlar prácticamente todos los aspectos de la vida de la víctima”.
“Intentó esconderse de los agentes en un frigorífico, pero no hay dónde esconderse. Esto demuestra que localizaremos a los delincuentes y los llevaremos ante la justicia”, dijo Fisher.
“También felicito a la víctima por el coraje que ha demostrado al denunciar los hechos y contribuir a lograr esta condena.”