Durante los últimos años se ha hablado mucho de los beneficios que tiene el cannabis para muchos asuntos. Pero un estudio del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, revelado por el diario The New York Times, demuestra que cada vez más esa sustancia genera adicción en los Estados Unidos.
“El estudio, basado en datos representativos a nivel nacional de adultos estadounidenses, reveló que más del 9 % de los hombres —casi 1 de cada 10— reportaron síntomas de trastorno por consumo de cannabis en 2024, frente al 7 % en 2021. La prevalencia de este trastorno también aumentó entre las mujeres, alcanzando casi el 6 % en 2024, en comparación con el 5 % en 2021. Los síntomas incluyen la incapacidad para reducir o dejar de consumir la droga, o continuar consumiéndola a pesar de que cause problemas interpersonales”, señala el diario norteamericano.
El medio publica más cifras de ese estudio. “En general, el consumo de cannabis aumentó entre todos los adultos durante el período estudiado. En 2024, el 26 % de los hombres declaró haber consumido la droga, frente al 22 % en 2021. Entre las mujeres, el 21 % afirmó haber consumido cannabis en 2024, en comparación con casi el 18 % en 2021″, agregó.
El medio cita una entrevista con la doctora Nora D. Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas. “La idea de que el cannabis no es adictivo podría ser, fundamentalmente, incorrecta”, aseguró a ese medio.
Otro doctor entrevistado reforzó esa idea. “Este estudio pone de relieve una consecuencia previsible del aumento de los niveles de consumo y la creciente potencia del producto”, dijo Daniel Myran, profesor adjunto de medicina familiar en la Universidad de Ottawa. “El producto está cambiando drásticamente debido a la enorme presión del mercado para aumentar su contenido de THC; ahí es donde reside la demanda del consumidor”, agregó.
El Cannabis medicinal en Estados Unidos
El CDC de los Estados Unidos advierte que el uso del cannabis como medicamento está fuertemente regulado y requiere formula médica. Por ahora, en ese país, según la página web de la entidad, solo ha autorizado el uso de dos farmacos.
“Uno de ellos Epidiolex, que contiene una forma purificada de CBD. Este medicamento que requiere receta médica está aprobado para tratar las convulsiones asociadas a dos formas raras y graves de epilepsia (síndrome de Lennox-Gastaut y síndrome de Dravet) así como las convulsiones asociadas a un raro trastorno genético llamado complejo de esclerosis tuberosa”, asegura la entidad.
El otro es Marinol y Syndros y Cesamet “que están hechos de una sustancia química sintética o de laboratorio que imita el THC. Estos medicamentos se utilizan para tratar las náuseas en los pacientes de cáncer que reciben quimioterapia y para aumentar el apetito en las personas con SIDA que no tienen ganas de comer (síndrome consuntivo). Estos productos aprobados solo están disponibles con la receta de un proveedor de atención médica autorizado. No hay actualmente ningún otro uso aprobado por la FDA para el cannabis o sus derivados”, aclara.