Las fuertes manifestaciones en varios países de Europa no cesan. En Barcelona, España, las protestas contra el costo de vida y la vivienda se salieron de control, y terminaron en violentos enfrentamientos con las autoridades.
En videos que circulan en las redes sociales se pueden observar contenedores en llamas en la plaza Cataluña de Barcelona, así como sombrillas de establecimientos comerciales incendiadas.
En la zona también se han presentado saqueos a locales comerciales, mientras los Mossos d’Esquadra tratan de controlar la tensa situación.
Casi 1.000 detenidos en Francia
Casi 1.000 personas fueron detenidas en las multitudinarias manifestaciones contra el encarecimiento de la vida que recorrieron este sábado Francia, indicó el ministro del Interior, Laurent Núñez, que precisó que la cifra podría aumentar.
Si bien Núñez dijo que las manifestaciones “transcurrieron sin problemas”, en imágenes se ve a las fuerzas de seguridad enfrentándose a “grupos de riesgo (...), la mayoría vestidos de negro, militantes de la extrema izquierda radical, de la ultraizquierda”.
En otras ciudades como Lyon, Lille y Nantes, los agentes dispararon gases lacrimógenos contra manifestantes por protestar en zonas no autorizadas. En Toulouse, un manifestante de 20 años resultó herido de gravedad en la mano, según las autoridades.
Macron debe “ceder”
El líder de izquierda radical Jean-Luc Mélenchon, a quien los sondeos dan en el balotaje de la presidencial de 2027, llamó a Macron a “ceder” ante las reivindicaciones, porque, “después, no le quedará más que la puerta de salida”.
Unas 11.000 personas también manifestaron en Orleans contra el partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN) de la gran favorita de la presidencial: Marine Le Pen.
El Gobierno debe anunciar medidas para los estudiantes de liceo el lunes, pero su margen de acción es limitado, ya que busca a su vez adoptar un fuerte ajuste fiscal en 2027 para sanear las endeudadas arcas públicas y tranquilizar a los mercados.
La protestas en Italia también se salieron de control
Miles de personas se manifestaron en Roma y Milán, coreando consignas contra el Gobierno y la Policía.
Helicópteros de vigilancia sobrevolaban la céntrica Piazza del Duomo de Milán, mientras soldados uniformados patrullaban en grupos. Cerca de allí se podían ver cinco vehículos militares y un camión hidrante.
“Manifestarse es un derecho. Tenemos que hacer oír nuestra voz”, declaró a la AFP en Milán Alessio Scimone, empleado de una casa de apuestas, de 24 años.
Unas 3.000 personas marcharon por Milán, paralizando el tránsito en el centro de la ciudad. En Roma, una cantidad similar se concentró en zonas cercanas al Coliseo y a la estación central de trenes, frente a filas de policías equipados para el control de disturbios.
En Milán, algunos comercios cerraron antes de lo previsto y otros taparon sus ventanas tras los episodios de saqueos registrados el fin de semana pasado en la capital italiana de la moda.
Otros negocios permanecieron abiertos, desafiando la situación, después de que el alcalde de la ciudad, Giuseppe Sala, pidió que no cundiera el “pánico”.
La Policía informó de la detención de nueve personas y de la retención temporal de otras 371, incluidos 110 menores, que fueron trasladadas a comisarías en ocho ciudades.
Manifestantes y Policía chocan en Albania
La capital de Albania, Tirana, fue escenario este sábado, 24 de octubre, de una importante protesta contra la corrupción y las condiciones de estudio, en la que manifestantes arrojaron morteros pirotécnicos a la policía, que respondió con gases lacrimógenos, balas de goma y cañones de agua.
Una nube de gas encapotó la plaza Skanderbeg de Tirana al anochecer, constataron periodistas de la AFP. Cientos de casquillos de munición policial y adoquines cubrían la principal avenida que conduce a la sede del Gobierno.
Durante más de cuatro horas, la Policía intentó dispersar con cañones de agua a los manifestantes. Algunos de ellos, armados con artefactos incendiarios, pretendían atacar edificios ministeriales y la sede del Partido Socialista, al que pertenece el primer ministro, Edi Rama.
“Hay mucha rabia”, declaró la activista Sidorela Vatnikaj, quien calificó el movimiento de “revolución”.
“No es solo una cuestión de estudiantes”, apuntó a la AFP.
*Con información de AFP.