Las autoridades chinas advirtieron que un lago formado tras el mortal deslave que azotó la frontera entre Tíbet y Nepal corre un “alto riesgo” de colapsar y provocar más inundaciones, según la prensa estatal.
“El caudal que ingresa al lago podría alcanzar unos tres millones de metros cúbicos en los próximos tres días debido a las lluvias continuas, lo que aumenta el riesgo de una rotura que podría enviar las aguas río abajo y causar daños adicionales”, informó la agencia oficial de noticias Xinhua a última hora del jueves.
Según los medios estatales, el Ministerio de Recursos Hídricos de China ha intensificado la vigilancia y evaluación del lago, ubicado en la confluencia de los ríos Chhochen Khola y Purepu Tsangpo, al noreste de la zona del desastre.
Al parecer, esta medida se ha tomado para apoyar las labores de rescate y prevenir nuevos incidentes.
El lago barrera, cuyo volumen de agua se estimaba en dos millones de metros cúbicos hasta el jueves, ya se encuentra desbordado.
Se prevé que otros tres millones de metros cúbicos de agua fluyan hacia el lago en los próximos tres días, según informó la Televisión Central de China.
Equipos de rescate buscan a al menos 1.468 desaparecidos en la frontera entre Nepal y la región autónoma china de Tíbet, tras las repentinas inundaciones y deslizamientos de tierra que dejaron al menos 392 muertos y pueblos enteros arrasados.
Más de 24 horas después de la catástrofe, un experto advirtió del riesgo de nuevas inundaciones después de que una crecida de una fuerza arrolladora similar a la de un tsunami arrasara pueblos enteros, se tragara casas y derribara puentes y represas.
Según el recuento preliminar de la Oficina de Turismo de Nepal, las autoridades siguen sin noticias de 178 ciudadanos de India, 90 de Estados Unidos, 53 de Ucrania, 51 de Malasia, 35 de Australia, 33 de Reino Unido y 25 de Canadá. España dijo que hay cuatro ciudadanos suyos no localizados.
La cancillería china indicó por su parte que había alrededor de cien ciudadanos chinos desaparecidos en el lado nepalí.
Tanto el primer ministro chino, Li Qiang, como su homólogo nepalí, Balendra Shah, viajaron a las zonas afectadas para supervisar las labores de búsqueda y rescate, según medios estatales chinos y la oficina del dirigente nepalí, respectivamente.