La naturaleza siempre nunca dejará de sorprender a los humanos, esta vez el escenario de este inesperado encuentro fueron las inmensas aguas del mar, allí un grupo de pescadores quedaron sorprendidos al encontrarse con un pulpo que los dejó con la boca abierta.

Los protagonistas de este particular encuentro estaban pescando en las aguas de la isla de Vancouver, en Canadá. Tiempo atrás habían lanzado una trampa para lograr capturar camarones, cuando llegó el momento de llevarla a la superficie, se percataron de una gran masa color naranja que se iba acercando conforme iba subiendo la trampa.

Luego las sospechas se hicieron realidad, un enorme pulpo se aferró a la canasta hasta que salió a la superficie, dejando gratamente sorprendidos a los tripulantes de la embarcación, quienes por medio de risas expresaron su asombro ante la majestuosa especia que estaban observando.

El grato encuentro fue grabado por la usuaria de TikTok @brookesirah, quien no dudó en compartir con sus seguidores el emocionante avistamiento. | Foto: TikTok: @brookesirah

El grato encuentro fue grabado por la usuaria de TikTok @brookesirah, quien no dudó en compartir con sus seguidores el emocionante avistamiento.

“La captura de hoy nos atrapó. El pulpo aguantó un poco, luego lo soltó y nadó hacia abajo. Lo más genial que he visto”, describe la mujer en la descripción del video.

El video se hizo viral en dicha red social, por lo que ya acumula más de 47 millones de reproducciones, así como cientos de comentarios en donde los internautas expresaron su sorpresa ante el enorme ejemplar. Afortunadamente, el pulpo estuvo unos minutos cerca de los tripulantes antes de que volviera a sumergirse en aguas profundas.

“Hay algo en la jaula que no quiere dejar ir, debe ser algo importante para él, son muy listos e inteligentes”; “Pareciera que no quiere que se lleven lo que hay en la canasta 😪”; “uno de mis mayores terrores del mar el pulpo gigante”, fueron algunos comentarios a la publicación.

Un perro de dos cabezas: el extraño experimento que sentó las bases de los trasplantes en humanos

El nombre del médico ruso Vladimir Demikhov continúa escuchándose hoy en día, pues fue uno de los pioneros en experimentos de trasplantes, en medio de la controversia suscitada en la década de los 50 con sus ensayos con animales, que, sin embargo, sentaron un precedente sobre el alcance de la ciencia y su efecto en los seres humanos.

La mayoría de sus pruebas las realizó en perros y durante su participación en hospitales, en plena Segunda Guerra Mundial, fue cuando empezó a gestar la idea de que órganos como los pulmones pudieran ser trasplantados de una persona a otra. Una concepción que en su momento fue considerada por algunos como ‘impensable’, pero que hoy son vistos como los primeros pasos para que esos procedimientos sean una realidad.

Los experimentos en la década de los cincuenta sentaron un precedente para los trasplantes hoy en día. | Foto: Twitter @TuitLorena

Algunos lo empezaron a llamar como el Dr. Frankenstein de los perros cuando hizo posible el trasplante de un órgano de un perro a otro. Historia Hoy señala que uno de los animales sometidos a esa práctica logró incluso sobrevivir por casi una década. Un primer paso para que esos experimentos empezaran a escalar de nivel.

Para este portal, el ingenio y osadía del doctor ruso lo llevó a emplear una técnica para “revascularizar el tejido miocárdico” y ser el primero en posibilitar un bypass de la arteria coronaria. Es un procedimiento que, según explica el servicio médico estadounidense MedlinePlus, permite que la sangre encuentre otra ruta para llegar al corazón.

“Los resultados de la cirugía son a menudo excelentes. Muchas personas se mantienen sin síntomas por muchos años. Es posible que necesite una cirugía de nuevo si bloqueos posteriores se forman en las arterias o venas injertadas o en las arterias que no estaban bloqueadas en el pasado. Cambios en el estilo de vida y medicamentos pueden ayudar a que las arterias no se bloqueen de nuevo”, detalla MedlinePlus.

Cirugía, al estilo Frankenstein

El experimento más recordado y que catapultó a Demikhov en la esfera científica incluyó a un pastor alemán y a un canino más pequeño. El médico soviético tomó el cuello y cabeza del segundo (que puso por nombre Shavka) y lo adhirió al cuerpo del primero de ellos que tomó el papel de anfitrión. Es decir, creó un perro de dos cabezas.

De acuerdo con History of Yesterday, el objetivo era buscar que los pulmones y corazón estuvieran vivos hasta último momento, mientras el pastor alemán era sometido a una incisión en su cuello (parte en la que se conectaría la otra cabeza y patas delanteras). Lo siguiente fue una “reconstrucción vascular”.

En 1959 la revista Life publicó un reportaje con detalles de un experimento que difícilmente se hubiera podido contemplar décadas atrás: ‘El perro de dos cabezas de Rusia’, difundido en la edición del 20 de julio de ese año.

Edmund Stevens, corresponsal de la revista en Moscú (para la época) describió cómo fue el procedimiento, la parte más crítica y los resultados. “Comenzó la tercera y más crítica fase del trasplante. Los vasos sanguíneos principales de la cabeza de Shavka tenían que estar perfectamente conectados con los vasos correspondientes del perro anfitrión. Demikhov cortó las arterias del pequeño perro y, con una grapadora quirúrgica que es un invento especial del ruso, las empalmó rápidamente en los vasos expuestos en el cuello de Brodyaga (el pastor alemán)”.

Los animales solamente sobrevivieron por unos cuantos días. | Foto: Twitter @goldenspeartx

History of Yesterday informa que se trató del experimento número 24 y que un día después de la cirugía (de poco más de 3 horas), ambos caninos o el perro con dos cabezas estaban en buen estado, en comparación con los intentos anteriores. Las dos cabezas tenían sus cinco sentidos. Sin embargo, los animales murieron días después.