Se estima que en el mundo hay cerca de 1.350 volcanes activos, aunque esto no implica que todos vayan a entrar en erupción.
En pocas palabras, para que una de estas formaciones geológicas sea considerada un volcán activo, debe haber tenido una erupción reciente —aproximadamente en los últimos 10.000 años—, liberar gases, producir pequeños sismos o generar calor en su interior.
Aunque el riesgo no es inmediato en todos los casos, sí existe la posibilidad de que entren en erupción. Sin embargo, hay otros volcanes que sí presentan altos índices de actividad, lo que podría llevarlos a una erupción inminente.
La explosión de un volcán es uno de los fenómenos naturales más peligrosos del planeta. Esto se ha evidenciado, por ejemplo, con la erupción del volcán Krakatoa en 1883, en la que murieron cerca de 33.000 personas, o con la del monte Tambora en 1815, que dejó alrededor de 60.000 víctimas.
Estos gigantes de fuego, además de expulsar lava, producen otros peligros como las nubes piroclásticas, capaces de arrasar poblaciones enteras, como ocurrió en Pompeya o, más recientemente, con la erupción del Volcán de Fuego en 2018, en Guatemala.
Por ello, son monitoreados constantemente para evaluar posibles erupciones. Este es el top 3 de los volcanes más peligrosos en 2026:
Volcán Taal
Ubicado en Filipinas, es uno de los más activos a nivel mundial. Aunque topográficamente no es uno de los más imponentes, ha producido erupciones desde la prehistoria que han cambiado el paisaje por completo, además de haber provocado miles de víctimas.
La caldera de este volcán, llamada Talisay, está repleta de magma, y en ella se han producido cuatro erupciones con una magnitud 4 según el Índice de Explosividad Volcánica en los últimos 200 años.
Si llegara a entrar en erupción, podría generar una gran explosión debido a que está rodeado de agua, afectando a una población de unos 24 millones de personas.
Campo volcánico de Michoacán
Ubicado en México, cuenta con más de 1.400 respiraderos volcánicos, entre los que se encuentran conos de ceniza que históricamente han presentado gran actividad, como Paricutín y Jorullo.
La última erupción fue la del famoso Paricutín, que finalizó en 1952 y que, en tan solo nueve años, levantó un cono de cenizas que alcanzó los 2.800 metros de altura. Se estima que en sus alrededores viven casi 6 millones de personas.
Volcán Santa María
Este imponente volcán, ubicado en Guatemala, ha estado activo durante unos 30.000 años. No obstante, en la historia reciente registró una erupción inesperada en 1902, por lo que los habitantes de la zona no tuvieron tiempo de evacuar.
Esta erupción fue tan grande que quedó registrada como una de las tres más importantes del siglo pasado. Durante el evento, se levantó una columna de ceniza que alcanzó los 28 kilómetros de altura; además, el derrumbe de una montaña cercana provocó la muerte de unas 6.000 personas.
Décadas después, en 1922, una nueva erupción dio origen al domo volcánico conocido como Santiaguito, actualmente el principal foco de actividad del Santa María.
Desde entonces, este sistema ha mantenido una actividad constante, con emisiones frecuentes de ceniza y lava, convirtiéndose en uno de los complejos volcánicos más activos y vigilados de la región.