El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el lunes que Estados Unidos se convertirá en un país “pirata” si cobra una tasa a los buques que transiten el estrecho de Ormuz, como anunció su homólogo Donald Trump.
Tras el reciente aumento de las hostilidades con Irán, el presidente Trump había asegurado que su administración restablecería el bloqueo naval de los puertos de Teherán en el estrecho y cobraría un 20 % sobre toda la carga transportada por proteger a los barcos en esa vía marítima.
El bloqueo de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba el 20 % del petróleo y el gas natural licuado mundial, ha hecho que de nuevo se disparen los precios del crudo.
“El presidente Trump tuiteó que desbloqueará el estrecho de Ormuz. Pero por cada barco desbloqueado, que sea retirado del estrecho, el propietario del petróleo debe pagarle el 20 %. Esto antes se consideraba piratería”, afirmó Lula en un evento público en São Caetano do Sul, en el estado de Sao Paulo.
“Un Estado importante como Estados Unidos, que creo que ha luchado contra la piratería durante mucho tiempo, no puede ahora convertirse en pirata”, agregó.
Lula advirtió que el conflicto encarece alimentos básicos en Brasil, como el frijol, el arroz, el tomate y la cebolla, además de los combustibles.
El izquierdista, de 80 años, aspira a ser reelecto a un cuarto mandato en las elecciones de octubre. Lula tuvo una primera etapa en la presidencia de 2003 a 2011.
El mandatario explicó que Brasil contiene una mayor alza en los combustibles gracias a un impuesto del 12 % sobre el petróleo que exporta.
El presidente Donald Trump anunció este martes que renuncia a la tasa del 20 % que pretendía cobrar a los barcos que crucen el estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos mantiene un duro pulso militar con Irán.
La tasa será sustituida por “acuerdos de comercio e inversión que los diversos Estados del Golfo realizarán en los Estados Unidos”, aseguró Trump en su plataforma Truth Social.
“Esas inversiones serán enormes pero, al mismo tiempo, extraordinariamente buenas para ellos y para su futuro”, añadió.
El estrecho de Ormuz, vía marítima clave por la que pasa una quinta parte de la producción petrolera mundial, “está abierto a todo el tráfico marítimo excepto para Irán”, advirtió.