La desaparición de un auxiliar de vuelo de American Airlines genera preocupación. Se trata de Eric Fernando Gutiérrez Molina, un hombre de 32 años, que trabaja para la compañía con bases en Dallas-Fort Worth.
Se sabe que el avión en el que trabajaba llegó el sábado en la noche a Medellín. El equipo de la tripulación tenía previsto una noche en la capital de Antioquia, como escala, para retomar labores el domingo.
“Las circunstancias que rodean su desaparición siguen sin estar claras. Las autoridades locales de Medellín emitieron una alerta de persona desaparecida indicando que Molina fue visto por última vez el domingo por la mañana en el barrio de La América, una zona principalmente residencial”, reporta el canal Telemundo.
La compañía aérea emitió un pronunciamiento que fue recogido por varios medios como NBC. En este asegura que “colaboramos activamente con las fuerzas del orden locales en su investigación y estamos haciendo todo lo posible para apoyar a la familia de nuestro compañero durante estos momentos”.
El diario The New York Post reveló detalles de lo que sucedió. Asegura, por ejemplo, que los miembros de la tripulación quedaron de verse ese domingo, pero Gutiérrez nunca llegó.
Según ese medio, “las autoridades afirman que el último avistamiento confirmado de Molina fue en el barrio La América de Medellín en la madrugada del domingo, una zona mayoritariamente residencial que no suele asociarse con la actividad turística”.
Hay un testimonio clave en el caso. Lo entregó a las autoridades uno de los amigos del auxiliar de vuelo, Sharom Gil. Telemedellín publicó su relato.
Según ella, amiga de Gutiérrez, él se estaba quedando en Rionegro, pero decidió bajar a El Poblado a rumbear. “Y de ahí conocieron a dos chicos, bueno, un chico ahí que creo que es gay o no sé bien, que quiso tomar la fiesta, después de que cerraron el antro, quiso tomar la fiesta a otro lugar y los invitó a los dos”.
Una de las personas que estaba con él fue encontrada desorientada y trasladada a un hospital. Pero de él no se supo más.
“Nosotros, por nuestra parte, llamamos a la policía aquí en Dallas para hacer el reporte. También se hizo el reporte allá en Medellín y la compañía del trabajo le avisó a la Embajada de Estados Unidos allá en Colombia”, agregó la joven.
“No tenemos nada más, pudimos localizar el teléfono que está en un área residencial ahí en Medellín, pero no hemos podido hablar con él, nuestros mensajes ya no le llegan”, concluyó la amiga. Las autoridades investigan.