A los 64 años murió uno de los científicos más conocidos en el mundo, Peter Scott-Morgan, al parecer como resultado de una enfermedad rara neurodegenerativa que padecía. Fueron sus familiares los que a través de un pequeño trino desde la cuenta oficial de este hombre informaron sobre el acontecimiento.

Morgan era reconocido por haber sido el primer hombre en el mundo que se consideraba como un cíborg” luego de que comenzara a implantarse modificaciones tecnológicas en su propio cuerpo tras descubrir que estaba sufriendo la enfermedad de las neuronas motoras (MND, por sus siglas en inglés), según recordó el medio británico Daily Mail, misma que sufría el científico Stephen Hawking.

“Para los increíbles seguidores rebeldes de Peter: con el corazón roto, les informo a todos que Peter falleció en paz, rodeado de su familia y de las personas más cercanas a él. Estaba increíblemente orgulloso de todos ustedes que lo apoyaron y de su visión de cambiar la forma en que las personas ven la discapacidad”, escribió la familia del científico británico en su cuenta de Twitter anunciado su muerte.

Es de recordar que la enfermedad del Morgan le fue diagnosticada en 2017 y desde ese momento el hombre habría aprovechado sus conocimientos para “transformarse” y hacer que su vida no fuera tan traumática por el tiempo que le quedaba, así como poder continuar mostrando sus emociones cuando sus músculos dejaran de funcionar.

Tras su diagnóstico, los profesionales médicos habrían afirmado que el científico viviría solamente unos 2 años más, pero tras las adaptaciones, así como tratamientos especializados, habrían logrado que este hombre llegara a estar cinco años más en este mundo.

En medio de ese tiempo, logró desarrollar un avatar con el que podía expresar sus emociones, además de permitirle continuar mostrándose como si estuviera teniendo una conversación natural, todo a través de la tecnología e inteligencia artificial. Además de esto, se recuerda que Morgan contaba con una caja de sonidos en el que tenía frases grabadas con las que podía comunicarse más fácilmente, luego de que le quitaran la laringe para que no continuara salivando.

También contaba con una silla de ruedas especial que le ayudaba a ponerse en pie y a acostarse. Es de recalcar que el científico británico tenía un doctorado en robótica, por lo que adaptó sus conocimientos a su propio cuerpo, terminando la total transformación a un cíborg en 2019, dos años más tarde del diagnóstico, y pasó a ser conocido como Peter 2.0.

“Usted puede preguntarse por qué he estado tan callado durante 2 meses. ¡Inusualmente para MND, mis ojos han dejado de cerrarse, lo que los hace tan secos que mi seguimiento ocular dejó de funcionar! ¡Pero hoy Ian de @Lenovo vino a probar algunas alternativas que deberían hacerme hablar de nuevo! ¡AMO tanto la alta tecnología!”, fue su comentario en abril de este año, recalcando que había tenido problemas con su vista de nuevo y que estaría probando nuevas alternativas tecnológicas.

Tras su conversión tecnológica, la vida de ese científico fue plasmada en un documental llamado ‘Peter: The Human Cyborg’ que salió al aire en 2020 y que muestra cómo y cuáles fueron las adaptaciones que este británico hizo a su cuerpo para poder continuar demostrando algunas expresiones, así como mantenerse de pie y no tener tantas limitaciones propias de la enfermedad.