El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, emitió un mensaje oficial dirigido a la ciudadanía de Haití en el que detalló el avance y los propósitos de la intervención militar que su país adelanta en el territorio caribeño.
El mandatario informó que las Fuerzas Armadas salvadoreñas se encuentran cerca de completar la fase de despliegue de personal bélico y equipamiento técnico en suelo haitiano.
Durante su alocución, el jefe de Estado enfatizó que la presencia de las tropas no constituye una invasión ni una pretensión de dominio territorial, sino una acción focalizada para enfrentar a las estructuras delictivas y recuperar a personal institucional. Bukele confirmó la culminación del despliegue de tropas salvadoreñas en territorio haitiano.
En su declaración, el mandatario precisó los dos objetivos centrales de la presencia de su ejército en el país caribeño: la repatriación de cuatro técnicos de aviación de nacionalidad salvadoreña y la neutralización del accionar delictivo de las bandas armadas que afectan a la población civil.
“Pueblo haitiano: casi hemos terminado de desplegar a nuestros soldados y equipo en territorio haitiano. Esta no es una operación contra el pueblo haitiano ni una invasión de Haití… Lo único que queremos es que nuestros cuatro técnicos de aviación regresen a casa”, afirmó Bukele, subrayando que la operación busca combatir a las pandillas que impiden el desarrollo de la vida ciudadana.
Financiamiento, experiencia histórica y llamado a la población
Respecto a la sostenibilidad económica de la incursión, el presidente reveló que El Salvador asume con recursos propios casi la totalidad del costo operativo, recibiendo aportes logísticos puntuales de otras naciones.
“Prácticamente solo nosotros cubrimos los gastos de esta operación. Si bien recibimos algo de ayuda logística de algunos otros países, con nuestros propios y modestos fondos cubrimos el 90 % de los gastos. Nos cuesta mucho, pero hemos aprendido de nuestro propio sufrimiento: la justicia y la paz no tienen precio”, aseveró el gobernante salvadoreño, rememorando el pasado de violencia que vivió su nación antes de convertirse en un referente de seguridad continental.
El jefe de Estado solicitó el voto de confianza de los ciudadanos haitianos y fundamentó su mensaje en reflexiones morales y religiosas para la restauración de la tranquilidad en el país caribeño.
“Nosotros no vinimos a Haití a ganar dinero, porque nadie nos paga por ello. Vinimos a Haití a luchar contra la maldad. Pero esto es lo que les pido: confíen en nosotros, oren al único Dios verdadero y pídanle que sane a Haití”, sostuvo el mandatario citando el pasaje de 2 Crónicas 7:14.
Bukele concluyó asegurando que, una vez concluida la labor táctica y alcanzados los objetivos fijados, el contingente salvadoreño retornará íntegramente a su país.