La policía israelí impidió al patriarca latino de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, entrar a la iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la misa del Domingo de Ramos, un hecho que fue condenado por varios países a nivel mundial.
El Patriarcado Latino, una diócesis católica con fieles en Israel, territorios palestinos, Jordania y Chipre, informó que las autoridades impidieron a Pizzaballa y al custodio entrar a la iglesia del Santo Sepulcro cuando se dirigían a celebrar la misa.
“Como resultado, y por primera vez en siglos, se impidió a los dirigentes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro”, añadió el comunicado del Patriarcado Latino.
Según la diócesis, los sacerdotes se desplazaban solos y no en procesión cuando se les bloqueó el paso y tuvieron que dar media vuelta.
“Este incidente constituye un grave precedente y demuestra una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada hacia Jerusalén”, destacó el Patriarcado Latino.
Desde que estalló la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero, las autoridades israelíes prohibieron las grandes concentraciones, incluidas las que tienen lugar en sinagogas, iglesias y mezquitas. Los actos públicos se limitan a unas 50 personas.
La policía israelí declaró que todos los lugares sagrados de Jerusalén están cerrados desde el inicio de la guerra. “La petición del Patriarcado fue revisada ayer y se indicó que no podía ser aprobada” por las restricciones, señaló la policía en un comunicado a la AFP.
“La Ciudad Vieja y los lugares sagrados son un área compleja donde no se permite el acceso de vehículos grandes y de rescate”, en caso de un ataque, declaró.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó que no hubo “ninguna mala intención” en la actuación de la policía y que la única motivación fue “la preocupación por su seguridad y la de su comitiva”.
El Patriarcado Latino ya había anunciado que cancelaba la procesión tradicional del Domingo de Ramos, que normalmente parte del Monte de los Olivos hacia Jerusalén y atrae cada año a miles de fieles.
Comunidad internacional critica el veto israelí
Autoridades de países como Italia, Francia, España, Brasil e incluso Estados Unidos expresaron su rechazo a la decisión israelí de impedir al cardenal Pierbattista Pizzaballa, máxima autoridad católica en Palestina, celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro.
Uno de los primeros países en reaccionar fue Italia, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, trasladó su condena sin paliativos a lo ocurrido. “Impedir la entrada del patriarca de Jerusalén y del custodio de Tierra Santa, especialmente en una solemnidad tan central para la fe como el Domingo de Ramos, constituye una ofensa no solo para los creyentes, sino para toda comunidad que reconoce la libertad religiosa”, señaló.
Roma presentó una protesta formal ante el Gobierno de Israel, informó el ministro de Exteriores del país transalpino, Antonio Tajani. “Quisiera expresar mi más profunda solidaridad con el Patriarca de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, jefe de la Iglesia Católica en Tierra Santa, y con el custodio de Tierra Santa, padre Francesco Ielpo”, comunicó Tajani en redes sociales, donde ha declarado lo ocurrido como “inaceptable”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se sumó a la condena de Roma. “Ofrezco mi pleno apoyo al patriarca latino de Jerusalén y a los cristianos de Tierra Santa, a quienes se les impide celebrar la Misa del Domingo de Ramos en el Santo Sepulcro”, manifestó el presidente francés en redes sociales.
Macron condenó “esta decisión de la Policía israelí, que se suma al preocupante aumento de las violaciones al estatus de los Lugares Santos en Jerusalén” y exige garantías a “la libertad de culto en Jerusalén para todas las religiones”.
Incluso el embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, considerado muy cercano a las autoridades israelíes, trasladó su consternación ante la medida. Si bien Huckabee admite la necesidad de establecer esta clase de reglas, el embajador estadounidense indicó que lo ocurrido “constituye un lamentable abuso de poder que ya está teniendo importantes repercusiones a nivel mundial”.
“Resulta difícil comprender o justificar que se le impida al patriarca entrar a la iglesia el Domingo de Ramos para una ceremonia privada”, añadio Huckabee.
Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, exigió a Israel respeto por “la diversidad de credos y el derecho internacional” después de responsabilizar al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de impedir “a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén”. “Sin explicación alguna. Sin razones ni motivos”, denunció.
Por ello, trasladó la condena del Gobierno de España a lo que ha calificado de “ataque injustificado a la libertad religiosa. Exigimos a Israel que respete la diversidad de credos y el derecho internacional. Porque sin tolerancia es imposible convivir”.
*Con información de AFP y Europa Press.