Los pasaportes de Flávio Bolsonaro fueron cancelados después de que no los entregara como le había ordenado la justicia, indicó este martes una fuente policial a la AFP, mientras en Brasil surgen interrogantes sobre su paradero.
Se habla de “fuga” porque Bolsonaro afronta unas investigaciones en su país, sobre las cuales estaba blindado en calidad de senador y aspirante presidencial.
Con la contienda definida, el aspirante queda sujeto a investigación. Además, se había comprometido ante la justicia a entregar sus pasaportes y así no salir de Brasil, pero no lo hizo.
La justicia le había instado a entregar sus documentos, tras perder contra todo pronóstico las elecciones presidenciales del domingo pasado ante el presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro, de 45 años de edad, es investigado por supuesta corrupción y lavado de dinero en el financiamiento de una película sobre su padre, entre otras pesquisas abiertas.
“Los pasaportes de Flávio Bolsonaro están cancelados”, dijo la fuente policial, después de que el excandidato no cumpliera la orden judicial. Añadió que no “hay registro formal” de que el senador haya salido del país, pero diversas fuentes dan por descontado que se marchó a Estados Unidos.
Las autoridades argentinas desmintieron a su vez versiones difundidas por medios locales según las cuales Bolsonaro habría intentado salir de su país hacia Argentina. Este martes, el portal argentino Infobae indicó que la aerolínea Baires Fly habría preparado un vuelo chárter para el senador desde territorio argentino rumbo a Estados Unidos.
“Es todo falso, nunca ingresó”, dijo a la AFP una fuente del Ministerio de Seguridad argentino.
En Brasil, se desconoce el paradero del hijo del expresidente Jair Bolsonaro, mientras su entorno guarda silencio al respecto. La AFP constató que una comitiva salió este martes de su casa de Brasilia, sin que fuera posible determinar si el senador se encontraba en el interior de alguno de los vehículos.
“Intento de intimidarlo”
Flávio Bolsonaro, que no ha reconocido su derrota electoral, dijo el lunes que se le había prohibido dejar el país en un “intento de intimidarlo”.
“Nunca pensé en salir del país. Voy a entregar mis pasaportes y me voy a defender de esta aberración”, dijo en un video.
Tras perder las elecciones, el excandidato conservador expresó que pediría una anulación del conteo presidencial, estimando que la decisión judicial de prolongar dos horas la votación habría beneficiado a Lula.
El mandatario, de 81 años, ganó las elecciones en Brasil por casi 52 % de los votos, frente al 48 % para el conservador, una diferencia de más de 4 millones de votos.
Bolsonaro era favorito para ganar tras imponerse en la primera vuelta. Había prometido que, de ganar, su primera acción de gobierno sería liberar a su padre, Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado contra Lula tras perder las elecciones en 2022.
Paralelamente, un juez del Tribunal Supremo de Brasil ordenó el martes a la Policía investigar una posible financiación extranjera a la campaña del senador. En concreto, Flávio Dino solicitó investigar el “posible origen, circulación y destino de fondos extranjeros” y otras formas de presunta interferencia electoral como “manipulaciones” en redes sociales, según la decisión consultada por la AFP.
A Bolsonaro hijo, aparte de ser investigado por la financiación de su campaña y por supuestas anomalías con la película en cuestión, con multimillonarios gastos aparentemente ilícitos, se le vincula en una red de blanqueo de capitales a gran escala coordinada junto a su amigo y abogado Willer Tomaz. La trama involucra desvío de fondos a través de plataformas de apuestas electrónicas y estructuras financieras opacas en Estados Unidos.
*Con información de AFP.