Los candidatos demócratas Joe Biden y Bernie Sanders, se reunieron por primera vez como únicos rivales de la contienda. El debate, que inicialmente se llevaría a cabo en Arizona, fue trasladado a los estudios de CNN en Washington, ante la emergencia por el covid-19. Precisamente, para evitar la propagación del virus, CNN, Univisión, el Comité Nacional Demócrata y las respectivas campañas, decidieron cambiar la sede del debate y hacerlo, por primera vez, sin público presencial. Con un saludo con el codo comenzaron el encuentro que giró, por supuesto, en torno a la pandemia y cómo hacerle frente. Durante media hora los candidatos respondieron a la pregunta de cómo manejarían la emergencia del coronavirus si llegasen a la presidencia de Estados Unidos. El senador progresista, Bernie Sanders, aprovechó la coyuntura para hablar de su propuesta de salud pública: "Medicare para todos", con la que propone un sistema de salud universal. Una propuesta que ha sido fuertemente cuestionada.
A pesar de sus diferencias, ambos candidatos estuvieron de acuerdo en que, independientemente de sus planes relacionados con la salud pública, la prioridad en este momento es enfrentar la pandemia de la mejor manera. Como por ejemplo aumentar la ayuda para los hospitales. Sobre todo teniendo en cuenta que el presidente Donald Trump ha minimizado la situación y ha sugerido que todo está bajo control. Muchos expertos incluso aseguran que le podría restar votos para su reelección. Sin embargo, la discursión no giró en torno a Trump, como muchos pensaron. Una de las intervenciones más importantes del debate fue la de Joe Biden, cuando confirmó que de ganar la contienda, tendría una vicepresidenta mujer. Esta posiblemente sea una de las candidatas retiradas: Elizabeth Warren, Amy Klobuchar, Kamala Harris y Stacey Abrams, aunque muchos analistas aseguran que las dos últimas son las que más posibilidades tienen de obtener este cargo pues son personas de color. Kamala Harris, senadora de Californa, tiene mutiene muchísimo más a favor. "Es mujer, de una minoría étnica, de un estado mucho más importante, y con fama de dura, pues fue fiscal general de California con bastante éxito", le explicó a SEMANA Mario Aller, profesor de relaciones internacionales de la Universidad Sergio Arboleda.
¿Una alianza poco probable? A pesar de que Biden es el líder de la carrera y el candidato que posiblemente ganará la nominación demócrata, Sanders no desprovechó la oportunidad para cuestionar al exvicepresidente.
Por primera vez, un debate se llevó a cabo sin público presente. La ausencia de abucheos y aplausos lograron que la discursión fuera más provechosa y menos estresante para los candidatos. Foto: AP En una de sus intervenciones lo acusó de querer acabar con el sistema de Seguridad Social en el país. "Usted ha estado en el Senado una y otra vez, promocionando la necesidad de cortar el Seguro Social, Medicare y los programas para los veteranos", le dijo el senador. A esto, Biden respondió que Sanders estaba mintiendo, aunque afirmó que está dispuesto a poner sobre la mesa algunas modificaciones para el sistema "para obtener los tipos de cambios que necesitamos en otros sectores relacionados". Sanders, además, cuestionó su historial político frente a temas económicos, la guerra en Irak, migración y derechos a la comunidad LGBTI. Biden, por su parte, trató en varias ocasiones de mostrarse amigable con su contrincante para extenderle la mano y que el senador considere posibles alianzas ante una eventual pérdida contre el exvicepresidente. Además, anunció que está adoptando algunas medidas de sus rivales progresistas para ganar el apoyo de ese sector. Por ejemplo, días antes del debate, el exvicepresidente apoyó la propuesta de entregar matrículas gratuitas en la universidad pública para las familias que ganan menos de 125.000 dólares al año.
Adicionalmente, adoptó la propuesta de la senadora Warren que busca hacerle reformas al sistema de bancarrota en el país. Con estás, desharían una ley por la que ambos lucharon hace 15 años. Sin embargo, el senador no fue muy recíproco ante las intervenciones de Biden y en lugar de mostrarse abierto a crear alianzas o respaldar su campaña, se alejó más del candidato. "Me lo está poniendo difícil en este momento. He estado tratando de darle crédito por las cosas que hace y ni siquiera lo quiere tomar ese crédito", dijo Biden frente a la actitud de Sanders. Así las cosas, el debate no cambió mucho el panorama electoral. El coronavirus seguirá ocupando el primer lugar en la agenda de los candidatos, al menos hasta la convención demócrata. Por lo pronto, basta esperar qué sucede en las elecciones de este martes, cuando votarán Arizona, Illinois, Ohio y Florida, uno de los estados que más candidatos tiene en juego (215). Además, es un swing state y conquistar a sus votantes podría fortalecer al candidato elegido para las generales de nobiembre contra Trump.