Claudia Macero, jefa de comunicaciones de María Corina Machado, regresó a Venezuela este domingo 27 de septiembre tras estar más de un año fuera del país. Hoy 28 de septiembre, expuso diferentes cuestiones en relación al regreso de la activista, dejando cuestionamientos al pueblo venezolano.
Macero había salido de Venezuela en 2025 después de permanecer asilada durante más de un año en la residencia de la Embajada de Argentina en Caracas junto a otros opositores. El grupo ingresó a la sede diplomática en marzo de 2024, después de que la Fiscalía venezolana anunciara órdenes de captura en su contra por acusaciones de conspiración y traición a la patria.
Durante su regreso, Macero explicó que tomó la decisión de volver también con la intención de transmitir confianza a otros venezolanos que permanecen fuera del país. “Vuelvo a Venezuela para darme confianza a mí y para darle confianza a otros. Es el momento de volver”, declaró tras su llegada.
Este lunes, Macero amplió su mensaje y puso el foco en la responsabilidad que, según planteó, tienen los propios venezolanos frente al eventual regreso de Machado. En sus declaraciones, recordó a Perkins Rocha, dirigente opositor que permanece detenido, y una pregunta que, según contó, él suele hacerle: “No solamente es cuando viene María Corina, sino que estás dispuesto tú a hacer para que ella venga”.
Macero trasladó esa pregunta al resto de los venezolanos. “¿Qué estamos nosotros dispuestos a hacer para que eso pase?”, planteó. De esta manera, su mensaje no se centró únicamente en cuándo Machado podrá regresar al país, sino en las acciones que los ciudadanos pueden emprender para contribuir a que ese escenario ocurra.
La dirigente también se refirió a las movilizaciones realizadas por simpatizantes de Machado. Dijo que observa esas actividades como una muestra del movimiento que existe alrededor de la oposición y reconoció que sintió “una profunda envidia de no poder vivirla en tiempo real” al referirse a la caravana realizada el domingo.
Macero describió esa movilización como “ese movimiento, esa alegría pacífica” y sostuvo que, a su juicio, refleja que los venezolanos están conscientes de que habrá un cambio. “Va a cambiar y va a cambiar pronto”, afirmó.
En su intervención, la dirigente insistió además en que ese proceso no debe entenderse solamente como un mensaje político. “Y lo vamos a hacer nosotros, con nuestras propias manos”, aseguró. Después enfatizó que no se trata de un eslogan, sino de una tarea que, según sus palabras, los venezolanos vienen realizando “desde hace mucho tiempo”.
Las declaraciones se producen un día después de su regreso al país y en medio de las actividades convocadas por sectores vinculados a Machado. La oposición ha reclamado garantías para el retorno de su líder y ha mantenido como uno de sus principales asuntos la definición de un nuevo escenario electoral.
Macero es la segunda integrante del grupo de opositores que permanecieron asilados en la Embajada de Argentina que regresa a Venezuela. El primero fue Omar González, quien volvió al país el 28 de agosto. Pedro Urruchurtu, Magalli Meda y Humberto Villalobos continúan fuera de Venezuela.
Tras su llegada a Venezuela, Macero también emprendió el regreso a Bejucal, localidad vinculada a su trayectoria y a su entorno familiar. Este retorno a su comunidad de origen añadió una dimensión personal a su vuelta al país, más allá de su actividad política y de sus declaraciones sobre el futuro de la oposición.
El regreso de Macero, por tanto, vuelve a poner sobre la mesa la situación de los opositores que permanecen fuera del país y el futuro de Machado. Sin precisar cuándo podría producirse su retorno, su colaboradora dejó una pregunta como eje de su mensaje: “¿Qué significa estar aquí?”.