El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, anunció este lunes 22 de junio, su dimisión después de semanas de presiones internas en su partido ante la impopularidad del dirigente llegado al poder hace menos de dos años.
“Cada decisión que he tomado ha sido para anteponer al país que amo. Por eso dimitiré como líder del Partido Laborista”, dijo Starmer en un discurso ante su residencia en Downing Street.
El gobernante explicó que el Partido Laborista iniciará en julio el proceso para elegir un nuevo líder y que él seguirá como primer ministro hasta que termine ese proceso.
El primer ministro cedió finalmente este lunes, horas antes de que su principal rival interno, el alcalde de Gran Mánchester, Andy Burnham, fuera investido como parlamentario y pudiera desafiar abiertamente su posición.
El gobernante explicó que el Partido Laborista iniciará en julio el proceso para elegir un nuevo líder y que él seguirá como primer ministro hasta que termine ese proceso.
El favorito para sucederle es el veterano político laborista Andy Burnham, conocido como “el rey del Norte”, quien ganó el viernes una elección legislativa parcial en el norte de Inglaterra.
Con esa victoria, el alcalde de Gran Mánchester desde 2017 se garantizó el escaño de diputado, una condición indispensable para poder aspirar al liderazgo del Partido Laborista y al puesto de primer ministro.
Antes de que la dimisión de Starmer se confirmara, varios medios británicos ya adelantaban que estaba a punto de renunciar y numerosos periodistas estaban apostados desde el amanecer del lunes frente a Downing Street.
The Guardian señaló que el primer ministro anunciaría su salida presionado por diputados laboristas que pedían ceder el liderazgo a Burnham, mientras que Sky News informó que figuras de peso del gobierno le habían instado a fijar una fecha para presentar su renuncia.
Incluso el presidente estadounidense, Donald Trump, dio por sentado el domingo que Starmer dimitiría y le deseó “lo mejor”.
En su comparecencia, Starmer explicó que había comunicado su decisión al rey Carlos III y que había pedido a su partido establecer un calendario de sucesión que empezará el 9 de julio y debería estar terminado antes del regreso de las sesiones parlamentarias en septiembre.
“Haré todo lo que esté en mi mano para asegurar una transferencia de poder conforme a las normas”, aseguró.
Nigel Farage, el líder del partido antiinmigración Reform UK que encabeza desde hace meses los sondeos nacionales, reclamó la celebración de nuevas elecciones.
Sin embargo, la convocatoria de comicios no está prevista antes de 2029 y, hasta entonces, los laboristas mantienen una amplia mayoría parlamentaria.
Con información de AFP*