Las altas temperaturas en el continente europeo se han intensificado durante las últimas semanas, especialmente en países como España, donde la actual ola de calor ha alcanzado los 42 grados al punto de que regiones como Cataluña han decidido implementar ciertas restricciones con el objetivo de proteger a los ciudadanos de las altas temperaturas.
En esa región del país han quedado prohibidas o restringidas las actividades que requieran uso de maquinaría agrícola, obras en carreteras, acceso a zonas boscosas o parajes naturales y actividades deportivas al aire libre, como recoge la AFP. Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona activó el Plan de Actuación Municipal por Riesgo de Incendios Forestales.
La intensa ola de calor, que también afecta zonas del país vecino de Portugal, obligó a elevar al máximo el riesgo de incendios en gran parte de la península ibérica, según alertaron este jueves las autoridades de ambos países.
El peligro de que se desaten fuegos incontrolados preocupa especialmente tras los devastadores incendios que sacuden desde hace semanas a otros países mediterráneos como Grecia y Turquía, como recoge la AFP.
En Portugal, la alerta por incendios es “máxima” entre jueves y lunes en las regiones interiores norte y centro del país, así como en una parte del Algarve (sur), indicó su instituto meteorológico.
Riesgo “extremo” en España
Las alertas se han incrementado debido a la ola de calor que debe elevar las temperaturas alrededor de los 40 grados en gran parte de la península hasta el próximo lunes, con picos incluso superiores en varias zonas como el valle del Guadalquivir, en el sur de España, donde los termómetros podrían llegar hasta los 45 ºC.
Por ejemplo, en las últimas 24 horas la provincia de Ciudad Real (centro del país) alcanzó ya los 42ºC, de acuerdo a la mediciones de AEMET.
Estas temperaturas representan cifras muy por encima de las normales en este periodo, causadas ahora por la irrupción de una masa de aire muy caliente procedente del norte de África, que se ha sumado a una fuerte exposición solar. Entre 2011 y 2020, España registró el doble de olas de calor que en las tres décadas anteriores, indicó Del Campo a la AFP.
Los científicos consideran que esta reiteración de canículas es efecto inequívoco del calentamiento del planeta y estiman que este tipo de olas de calor se multiplicarán e intensificarán en el futuro.
La Tierra podría llegar a un punto crítico en 2030
Un equipo de expertos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) alertó en las últimas horas que el calentamiento global conducirá hacia una temperatura terrestre de +1,5 °C respecto a la era preindustrial de aquí al año 2030, una década antes de lo que se había previsto en estimaciones hechas hace tres años.
Además, el aumento de las temperaturas en nuestro planeta seguirá creciendo hasta superar este umbral –uno de los principales límites del Acuerdo de París– de aquí al año 2050, incluso si el mundo consigue reducir drásticamente las emisiones de gas de efecto invernadero, agregaron los científicos en un informe.
Ese fenómeno implicará riesgos de desastres “sin precedentes” para la humanidad, como se recoge en el documento, por lo que los expertos insisten en que la única alternativa será reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.
Con información de la AFP.