Tras el lanzamiento de operaciones militares estadounidenses para desminar el estrecho de Ormuz, la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) advirtió, según se informó, a un destructor estadounidense que se encontraba en el paso.
“Esta es la última advertencia. Esta es la última advertencia”, comunicaron por radio las fuerzas iraníes a uno de los dos destructores estadounidenses que se encontraban en el estrecho, según The Wall Street Journal.
“Paso conforme al derecho internacional. No pretendo desafiarlos, y tengo la intención de acatar las normas del alto el fuego de nuestro gobierno”, respondió el buque estadounidense, refiriéndose a la pausa temporal en las hostilidades entre ambas partes.
“La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica gestiona de forma plena y autorizada el control inteligente del estrecho de Ormuz”, escribió la rama militar iraní en la plataforma social X.
“El permiso de paso se concede únicamente a embarcaciones no militares de acuerdo con reglamentos específicos”, agregó el mensaje emitido en la red social.
En el video de 64 segundos difundido por medios iraníes, se oye a un miembro del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica decir: “Buque de guerra 121 de la Armada de EE. UU., aquí la Estación Naval Sepah. Deben cambiar de rumbo y regresar al océano Índico inmediatamente. Si no obedecen mi orden, serán atacados”.
Supuestamente, una voz femenina responde: “Aquí el buque de guerra de la Coalición 121. Realizando un tránsito conforme al derecho internacional. No hay objeciones... para usted”, según el Hindustan Times, citando a The Wall Street Journal.
El hombre responde: “Último aviso, último aviso, último aviso. Atención a todas las embarcaciones… en el mar de Omán. Esta es la Armada Sepah iraní. Si ven algún buque de guerra en sus proximidades, manténganse a más de 10 millas de distancia porque estoy listo para abrir fuego contra ellos sin previo aviso”.
El control de Irán sobre el estrecho, por donde fluía una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo antes de la guerra, ha desencadenado una crisis energética mundial y representa la principal forma de presión del régimen sobre Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su amenaza de destruir las centrales eléctricas de Irán y otras infraestructuras energéticas civiles si no se alcanza un acuerdo para poner fin al conflicto en Oriente Medio.
“Podría acabar con Irán en un solo día”, declaró Trump en Fox News. “Podría acabar con todo su sistema energético, con todas y cada una de sus centrales, sus centrales eléctricas, lo cual es algo muy importante”.