Más de 58.000 edificios resultaron probablemente dañados o destruidos por los terremotos que asolaron el norte de Venezuela, de acuerdo con una evaluación preliminar de datos satelitales publicada por la agencia espacial estadounidense Nasa.
Al menos 1.700 personas murieron y decenas de miles siguen desaparecidas tras los dos potentes sismos consecutivos de magnitudes 7.2 y 7.5 registrados el 24 de junio, los más fuertes en el país caribeño en más de un siglo.
“Es probable que aproximadamente 58.870 edificios hayan resultado dañados o destruidos en toda la región afectada”, afirman en la evaluación los investigadores Corey Scher y Jamon Van Den Hoek, de la Universidad Estatal de Oregón.
Los científicos analizaron imágenes de radar de alta resolución del satélite Sentinel-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA) recopiladas el 25 de junio, el día después de los terremotos.
“Esta es una evaluación preliminar y rápida. Refleja un cambio abrupto en la superficie consistente con los daños”, escribieron los investigadores y agregaron que la cifra solo debe interpretarse como un indicador, ya que no ha sido verificada en el terreno.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó el lunes que 855 infraestructuras presentaron daños; de estas, 189 sufrieron “derrumbe total”.
La Nasa indicó que sus satélites estaban “brindando apoyo fundamental, captando imágenes y datos para ayudar a los equipos en el terreno a evaluar los impactos y orientar los esfuerzos de respuesta”.
Estados Unidos reparó el lunes el puerto marítimo de La Guaira, la zona más devastada por los dos terremotos, para acelerar la llegada de ayuda a medida que Venezuela comenzó a despedir a sus muertos.
A la espera de un milagro
Mientras se apagan las esperanzas de encontrar vida bajo los escombros pasados cinco días de la sacudida, la atención humanitaria vira hacia ayudar a las muchas personas que se quedaron sin hogar.
“Estamos durmiendo en el piso. Yo he estado durmiendo en el piso porque no tengo colchonetas”, dijo Jenny Tortoza, una mujer que duerme en la calle en Catia la Mar, en el estado de La Guaira.
En esa zona cercana a Caracas, la más castigada por el doble sismo, “la escasez de comida está extendida, los servicios básicos se han colapsado”, advirtió este martes el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. “Las tensiones comunitarias van en aumento, ya que el acceso a la ayuda sigue estando limitado”, agregó.
El portavoz de la Organización Mundial de la Salud, Christian Lindmeier, advirtió también de la “presión extrema” sobre los servicios de salud y el riesgo “de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina”.
El Gobierno venezolano militarizó La Guaira e impuso el trámite de un permiso para acceder a la zona de desastre. 27 países han movilizado cerca de 40 equipos de búsqueda y rescate. Son más de 2.000 efectivos y personal junto con más de 160 perros, según Gianluca Rampolla, coordinador de Naciones Unidas en Venezuela.
La ONU, agregó el funcionario, suministrará 10.000 bolsas mortuorias, aunque espera que el balance final sea inferior.
*Reportaje de AFP.