El balance oficial de 6.509 muertos por los dos terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio está bajo cuestionamiento. Estimaciones científicas, análisis de edificios destruidos y registros ciudadanos apuntan a que el número de víctimas podría ser considerablemente mayor.
Según un análisis publicado por The New York Times, las proyecciones del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sitúan en 53.000 el promedio estimado de fallecimientos relacionados con los sismos.
El organismo calcula, además, que existe una probabilidad del 81 % de que las muertes superen las 10.000. Se trata de estimaciones estadísticas, no de un recuento confirmado de víctimas.
El 24 de junio de 2026, dos movimientos de magnitudes 7.2 y 7.5 afectaron el norte de Venezuela. El USGS documentó ambos eventos y advirtió sobre el riesgo de deslizamientos de tierra provocados por la actividad sísmica.
Uno de los principales obstáculos para establecer el balance real es la falta de un censo nacional actualizado. Para calcular la exposición de la población, el USGS utiliza modelos que combinan datos demográficos, distribución territorial y características de las zonas habitadas.
El análisis periodístico también examinó los daños en el estado costero de La Guaira, una de las regiones más afectadas. Allí, 16 torres de vivienda pública colapsaron. Cada una tenía 12 pisos residenciales y ocho apartamentos por nivel, lo que permite calcular que unas 5.200 personas vivían en esos edificios, aunque no se sabe cuántas estaban dentro cuando ocurrieron los sismos.
La revisión de imágenes satelitales del programa Copernicus de la Unión Europea identificó cerca de 700 estructuras destruidas. La cifra contrasta con el balance inicial de las autoridades venezolanas, que informaron sobre 190 edificios completamente colapsados.
El ministro Francisco Garcés reconoció ante el diario estadounidense que el número era superior; mencionó 656 edificios y 370 viviendas colapsados o parcialmente destruidos.
La incertidumbre también se refleja en los registros de personas desaparecidas. Dos plataformas ciudadanas, Desaparecidos Terremoto Venezuela y Venezuela Reporta, reúnen decenas de miles de reportes, aunque sus responsables reconocen que puede haber registros duplicados o personas localizadas posteriormente.
Estas listas no constituyen un conteo verificado de fallecidos, pero evidencian las dificultades de las familias para obtener respuestas.
La Organización de las Naciones Unidas informó en agosto que las autoridades reportaban 6.509 muertos, 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin hogar.
En septiembre, una evaluación conjunta liderada por el Gobierno venezolano y organismos internacionales estimó daños y pérdidas por 14.831 millones de dólares, con necesidades de recuperación de hasta 21.000 millones.
El Gobierno no había actualizado públicamente el balance de fallecidos desde el 24 de agosto, según la información citada por el diario estadounidense. La ausencia de datos definitivos mantiene la incertidumbre sobre la dimensión humana de la tragedia.
Para organizaciones de derechos humanos, establecer una cifra confiable resulta indispensable tanto para acompañar a las familias como para determinar si hubo responsabilidades por muertes que pudieron evitarse.
Mientras continúan las labores de recuperación, la diferencia entre las estimaciones científicas y el balance oficial mantiene abierta una pregunta central: cuántas personas murieron realmente en los terremotos de junio en Venezuela.