El Gran Cañón enfrenta una emergencia después de que una repentina inundación golpeara el sábado una zona de Arizona y provocara graves daños en caminos y puentes.
El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos busca información sobre más de 20 personas que podrían estar desaparecidas o no contabilizadas, mientras continúan las evacuaciones.
Una crecida repentina cambió las condiciones en cuestión de minutos
La inundación se produjo aproximadamente a las 2:30 de la tarde del sábado, cuando fuertes tormentas descargaron lluvia sobre la cuenca de Bright Angel Creek.
El Servicio Meteorológico Nacional había emitido una alerta por inundación repentina para la zona de Bright Angel Creek, debajo de la cicatriz dejada por el Dragon Bravo Fire, un incendio que afectó el área.
El organismo calificó el fenómeno como una inundación con peligro potencialmente mortal.
Según información recogida por Associated Press, entre media pulgada y una pulgada de lluvia cayó en aproximadamente 30 minutos.
El meteorólogo Justin Johndrow, del Servicio Meteorológico Nacional en Flagstaff, explicó que gran parte del agua escurrió rápidamente debido a las características rocosas y a la fuerte pendiente del terreno.
La fuerza del agua provocó daños importantes en Bright Angel Canyon.
El NPS señaló que casi todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek fueron destruidos, lo que dejó incomunicados algunos sectores utilizados por excursionistas.
El agua también arrastró grandes rocas, estructuras metálicas y otros escombros hacia el río Colorado, modificando el paisaje de la zona.
Mientras las autoridades intentan establecer quiénes permanecen en la zona afectada, las operaciones de evacuación continuaron este domingo.
El NPS informó inicialmente que 62 personas habían sido evacuadas de Phantom Ranch y del sector inferior del sendero North Kaibab.
Los evacuados fueron trasladados hacia el South Rim, donde la Cruz Roja estadounidense coordina asistencia.
El Servicio Meteorológico Nacional había reportado que unas 50 personas fueron evacuadas por vía aérea desde el área de Phantom Ranch después de la inundación.
Hasta las actualizaciones consultadas este domingo, no se habían reportado personas heridas como consecuencia del evento.
¿Quiénes son las personas que buscan?
El Servicio de Parques Nacionales está intentando establecer el paradero de más de 20 personas que podrían estar desaparecidas o no contabilizadas después de la inundación.
La cifra corresponde a excursionistas, mochileros y otras personas que, según los registros disponibles, podrían haber estado en la zona afectada cuando ocurrió la emergencia.
El llamado del NPS está dirigido especialmente a quienes puedan tener información sobre excursionistas o mochileros que estuvieron el sábado en el corredor de Bright Angel Creek.
La búsqueda de información incluye personas que pudieron encontrarse en el North Kaibab Trail, entre el North Kaibab Trailhead y Phantom Ranch; en Bright Angel Campground, o en el sector conocido como “the Box”, al norte de Phantom Ranch.
También se solicita información de personas que tenían reservas para acampar en el corredor afectado.
La emergencia todavía no está completamente superada. El NPS advirtió que el Gran Cañón podría enfrentar nuevas tormentas y fuertes lluvias este domingo y lunes.
Estas condiciones podrían provocar nuevas inundaciones repentinas, flujos de escombros y desprendimientos de rocas.
Por esa razón, las autoridades mantienen cerrados Phantom Ranch, Bright Angel Campground y el North Kaibab Trail, entre otras áreas afectadas.
Las operaciones se desarrollan con participación del personal del Grand Canyon National Park y coordinación con el Arizona Department of Public Safety.
Mientras tanto, continúan las evacuaciones y las labores para determinar cuántas personas se encontraban en el área cuando ocurrió la inundación.