El panorama migratorio en Estados Unidos entra en una fase crítica. Tom Homan, el hombre clave de la política migratoria en la Casa Blanca y conocido como el “zar de la frontera”, envió un mensaje contundente este martes 5 de mayo desde Phoenix, Arizona.
En este mensaje enfatizó que el gobierno de Donald Trump no solo mantendrá su estrategia, sino que la intensificará radicalmente en los próximos meses.
Ante una audiencia de especialistas en seguridad, Homan respondió con dureza a las críticas, que tildan de “insuficientes” las diferentes deportaciones que se han efectuado. “No tienen idea de lo que ocurre”, afirmó tras calificar a sus detractores como “guerreros del teclado”.
“Inundaremos las zonas”
Uno de los puntos más polémicos de su intervención fue la amenaza directa a los estados y ciudades que limitan la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Homan fue claro en este punto: el gobierno federal incrementará drásticamente la presencia de agentes en estos territorios.
“Vamos a inundar la zona”, sentenció el funcionario, anticipando un aumento en las llamadas “detenciones indirectas”. Esta postura ya ha generado choques políticos de alto nivel; por su parte, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, rechazó de inmediato la posibilidad de un despliegue masivo en su estado, lo que anticipa una batalla legal y política entre diferentes estados y la Casa Blanca.
Este endurecimiento llega en un momento de tensión contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) luego de intervenciones polémicas y violentas como en Minneapolis, las mismas que desencadenaron fuertes protestas ciudadanas que buscaban dejar en evidencia el descontento ante la escalada de acciones violentas.
Con la frase “Aún no han visto nada”, Homan dejó claro que el compromiso del gobierno de Trump con la expulsión de migrantes irregulares es inamovible, sin importar el costo político o las críticas internacionales.
Para las familias latinas en Estados Unidos, el mensaje es de una alerta máxima ante lo que se perfila como el periodo de mayor presión migratoria en décadas.
Donald Trump, durante su segundo mandato, se ha caracterizado por la promoción de políticas migratorias estrictas que han generado incluso choques en la comunidad internacional.
En Estados Unidos residen millones de personas migrantes que decidieron salir de sus países de origen buscando un mejor futuro para ellos y sus familias; sin embargo, este tipo de advertencias genera también para ellos un panorama de incertidumbre al interior del territorio norteamericano.