El periodista independiente Don Lemon fue detenido por agentes federales en Los Ángeles la noche del 30 de enero de 2026, en relación con un incidente ocurrido a mediados de mes en una iglesia de St. Paul, Minnesota.
El hecho se centró en una protesta contra la política migratoria federal que interrumpió un servicio religioso y causó una amplia polémica entre medios de comunicación y autoridades.
Su abogado confirmó el arresto y señaló que Lemon se encontraba en California cubriendo los premios Grammy cuando fue detenido.
Lemon, quien fue presentador de CNN durante años antes de desempeñarse como periodista independiente, ha afirmado reiteradamente que su presencia en Minnesota fue en calidad de reportero y no como participante activo de las protestas.
Según su abogado, Abbe Lowell, Lemon se limitaba a documentar lo ocurrido durante la manifestación dentro de la Cities Church, donde decenas de activistas ingresaron mientras se celebraba un servicio religioso.
Lowell sostuvo que el arresto representa un ataque sin precedentes a la libertad de prensa en Estados Unidos y que el trabajo de Lemon estaba protegido por la Primera Enmienda de la Constitución.
Asimismo, criticó al Departamento de Justicia por centrar sus esfuerzos en este caso mientras, según él, se han desatendido otros aspectos de la respuesta gubernamental frente a las polémicas sobre inmigración en Minnesota.
Tensiones entre prensa, autoridades y derechos civiles
Aunque inicialmente un juez federal había rechazado los cargos contra Lemon por falta de pruebas suficientes para acusarlo directamente en relación con la protesta, las autoridades siguieron adelante con la orden de arresto.
La fiscal general, Pam Bondi, describió la protesta como un “ataque coordinado” contra la iglesia, y el Departamento de Justicia ha defendido su postura de perseguir legalmente a quienes participaron en la interrupción del servicio.
El caso ha generado respuestas encontradas a nivel nacional.
Defensores de derechos civiles y organizaciones periodísticas han expresado su alarma, al advertir que arrestar a un periodista por documentar un evento de interés público podría sentar un precedente peligroso para la libertad de prensa.
Por otro lado, algunos funcionarios y sectores sostienen que las leyes que protegen los lugares de culto y la libertad religiosa deben cumplirse, y que nadie está por encima de ellas, incluso si está documentando los hechos.
Este episodio se produce en un momento de alta tensión en Minnesota, donde la política migratoria y las acciones federales han sido foco de protestas y controversias durante varias semanas.
La detención de Lemon también ha reavivado el debate sobre cómo se equilibran los derechos constitucionales con las investigaciones penales cuando se presentan tensiones entre protestas, lugares de culto y autoridades federales.