Este martes se llevó a cabo un polémico juicio en los tribunales estadounidenses que enfrentó a dos de los magnates tecnológicos más ricos del mundo. Elon Musk y Sam Altman, director de OpenAI, hicieron fuertes revelaciones.
Sam Altman, el director ejecutivo de OpenAI, declaró en un juicio de Estados Unidos que Elon Musk estaba obsesionado con controlar OpenAI, empresa dueña y creadora de ChatGPT.
Altman es la más reciente de una serie de megaestrellas de Silicon Valley en subir al estrado en el caso iniciado por Musk, a raíz del giro de OpenAI, desarrolladora de ChatGPT. La compañía pasó de ser una modesta organización sin fines de lucro a convertirse en la gigantesca empresa de 850.000 millones de dólares.
Musk —la persona más rica del planeta— afirma que Altman y el cofundador Greg Brockman lo robaron usando de forma indebida una inyección de 38 millones de dólares. El magnate esperaba que los recursos sirvieran para mantener a OpenAI como un laboratorio de investigación.
Por su parte, Altman le respondió: “No encaja con mi concepción de las palabras ‘robar una organización benéfica’ si uno mira lo que realmente ha ocurrido aquí”.
Demanda de Musk
La demanda de Musk exige que OpenAI vuelva a tener estatus de organización sin fines de lucro, una medida que afectaría su posición en la carrera mundial por la inteligencia artificial.
OpenAI responde que Musk, que ahora compite en el campo de la IA con su empresa xAI, se mueve por un afán de venganza, después de salir molesto al no lograr el control mayoritario.
Altman dijo el martes que el jefe de Tesla exigió una enorme participación de control: “Una cifra inicial que el señor Musk mencionó fue que debería tener el 90% del capital al principio”, declaró al jurado.
“El hecho de que el señor Musk no estuviera dispuesto a comprometerse por escrito en algo contractual en lo que no tendría el control a largo plazo me hizo sentir muy incómodo”, agregó el CEO de OpenAI.
Altman añadió: “Parte de la razón por la que fundamos OpenAI fue que no creíamos que (la inteligencia artificial general) debía estar bajo el control de una sola persona”.
Cuando Altman y Brockman frustraron los intentos de Musk por dominar la empresa, Musk se retiró por completo, diciéndoles que la iniciativa fracasaría sin él. Se espera que el testimonio de Altman continúe el miércoles.
*Con información de AFP.