Las autoridades colombianas detuvieron al líder de la organización criminal Tren de Aragua en Perú, conocido como Nairobi, según anunció este jueves 27 de agosto el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella.
“Nuestra Fuerza Pública capturó en Fontibón, Bogotá, a Luis Saúl Pérez Nieto, alias Páez o Nairobi, cabecilla principal del Tren de Aragua en Perú y hombre de confianza de alias Niño Guerrero”, fundador de este grupo procedente de Venezuela, dijo.
El detenido era responsable de “extorsiones, tráfico internacional de armas, homicidios selectivos y narcotráfico en corredores estratégicos de Sur y Centroamérica”, cargos por los que es “requerido” por las autoridades estadounidenses.
Al respecto, el máximo responsable de la DEA, Terrance Cole, envió un mensaje de felicitación al mandatario colombiano.
“Felicitaciones al presidente Abelardo De La Espriella y a la Policía Nacional de Colombia por la captura de Luis Páez Nieto, alto dirigente del Tren de Aragua”, dijo el director.
“TdA es una organización terrorista extranjera designada; impulsa la corrupción, alimenta el narcotráfico y utiliza violencia extrema para intimidar a comunidades y funcionarios gubernamentales en todo el hemisferio occidental”, agregó Cole en el texto de una imagen publicada en X.
“Este arresto golpea a TdA donde más le duele y demuestra lo que pueden lograr las alianzas decididas. La DEA se enorgullece de estar junto a Colombia”, aseveró.
Cabe recordar que, además de Estados Unidos, países como Perú, Argentina y Ecuador han declarado al Tren de Aragua como organización terrorista.
La noticia llega después de que las autoridades de Colombia y Estados Unidos conversaran sobre el refuerzo de la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, en el marco de un encuentro en Tumaco.
En este participaron el comandante del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM), el general Francis Donovan, y el ministro de Defensa colombiano, Jorge Mora.
Mora aseguró en un mensaje en redes que el propósito de la reunión es “fortalecer la cooperación en seguridad y defensa” entre ambos países, después de que Bogotá entrara a formar parte de la Coalición de las Américas Contra los Cárteles (A3C), impulsada por Washington.