El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos falló dos a uno en contra del arancel global, y su decisión aplica a las partes que demandaron a la administración de Trump.
La decisión fue tomada el jueves en contra del arancel global del 10% impuesto por el gobierno de Donald Trump, al considerar que su aplicación no se justificaba en virtud de la Ley de Comercio de 1974 invocada para su implementación.
Trump impuso el gravamen temporal en febrero después de que la Corte Suprema anulara una parte importante de sus nuevos aranceles.
Según el gobierno, la tarifa tenía como objetivo enfrentar los déficits en la balanza de pagos, los cuales se distribuían de la siguiente manera:
- Un déficit comercial de bienes cercano a 1,2 billones de dólares;
- Un déficit de cuenta corriente del 4 %.
El gravamen estará vigente hasta finales de julio, salvo que el Congreso lo prorrogue, mientras la Casa Blanca busca mecanismos más duraderos para reconstruir su agenda comercial.
Para tal fin, las autoridades estadounidenses abrieron investigaciones sobre decenas de socios comerciales por preocupaciones relacionadas con el trabajo forzado y el exceso de capacidad, lo que derivaría, presuntamente, en nuevos aranceles.
El Tribunal de Comercio Internacional ordenó el jueves a los demandados implementar su fallo en un plazo de cinco días, así como dispuso desembolsos a los importadores que presentaron la demanda.
Si bien la sentencia, que puede ser apelada, se limita por el momento a los demandantes, sienta un precedente jurídico que permite a otras empresas impugnar también los recargos.
Los aranceles sectoriales de Trump sobre productos como el acero, el aluminio y los automóviles no se ven afectados por la decisión que tomó atrás la Corte Suprema.
Los dos demandantes son unos pequeños negocios: la compañía de juguetes “Basic Fun!” y el importador de especias “Burlap & Barrel”. Sus representantes argumentaron que los nuevos aranceles eran un intento de eludir un hito en los Estados Unidos, decisión que la Corte Suprema anuló en 2025.
En su orden de febrero, Trump invocó la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite aranceles de hasta 150 días para corregir el “equilibrio grave de déficits de pagos” o evitar una depreciación inminente del dólar.
El fallo judicial del jueves determinó que la ley no era un paso apropiado para los tipos de déficits comerciales que Trump citó en su orden de principio de año.
*Con información de AFP