Los aterradores momentos que vivieron los policías que fueron secuestrados por la llamada Guardia Campesina en Caquetá se convirtieron en una investigación formal en la Fiscalía, que tiene como objetivo identificar a los responsables del secuestro y asesinato de los uniformados. Sin embargo, el fiscal Francisco Barbosa hizo una dura advertencia a los altos mandos de la Policía y el Ejército.

De acuerdo con el jefe del ente acusador, es importante definir si hubo alguna omisión de los altos mandos en estos hechos y así las cosas “irán hasta las últimas consecuencias” para determinar responsabilidades, así incluya citar a los oficiales a diligencias de interrogatorio, con abogado.

Más de 800 campesinos e indígenas superaron al escuadrón del Esmad que estaba custodiando un campo petrolero en San Vicente del Caguán, Caquetá. Los pobladores les quitaron los uniformes, el armamento y los secuestraron.

“Pues tendrán que responderle a la Fiscalía con apoderado, seguramente en interrogatorios y mostrar que ellos tienen que cumplir un deber constitucional. Ojo, el deber constitucional está en la Constitución Política, no existe ninguna norma de inferior nivel a la Constitución Política que pueda llevar a que un militar incumpla con sus deberes constitucionales y legales”, señaló el fiscal general.

El fiscal Barbosa aseguró que no permitirá ningún hecho de violencia ni en contra de las personas que intentan manifestarse ni en contra de funcionarios de la Fuerza Pública en actividades criminales que incluyen, como ocurrió en el sector conocido como Los Pozos, con el secuestro de los uniformados, víctimas incluso de tortura.

“No podemos permitir que existan hoy ni acciones de violencia contra los miembros de la Fuerza Pública ni acciones omisivas del alto mando en caso de que se presenten hechos criminales. Por eso tenemos todos los equipos y es una tarea que le he encomendado a la señora vicefiscal general de la Nación”, señaló el jefe del ente acusador.

Una línea de investigación que orientará la Fiscalía estará justamente en la posibilidad de determinar las omisiones en las que incurrieron los altos mandos cuando los uniformados, como se escuchó en las conversaciones por radio, rogaban por el apoyo que nunca llegó y que facilitó el secuestro de los policías.

“Es importante si existió alguna omisión o una posible omisión de los militares en estos hechos. Iremos hasta las últimas consecuencias y quiero decir también esto a las Fuerzas Militares: si en estos hechos se presentó que algunos altos mandos fueron omisivos, no le temblará la mano a la Fiscalía General de la Nación para proceder contra estas personas, incluso por línea de mando”, señaló Barbosa.

La prueba de las omisiones, de parte de los altos mandos de la Policía, está en los audios que se conocieron y donde los uniformados piden apoyo a la Central de Comunicaciones. Como respuesta sólo reciben un aliciente con la advertencia de tener paciencia mientras en ese mismo instante es asesinado un policía y otros son secuestrados.

La prueba de las omisiones, de parte de los altos mandos de la Policía, está en los audios que se conocieron y donde los uniformados piden apoyo a la Central de Comunicaciones, | Foto: Revista Semana
  • La vida de nosotros no vale nada, de todas maneras, muchas gracias.
  • Por favor, tengamos paciencia, ya llega apoyo… Ya llega el apoyo de gases, por favor, tengamos un poquito de control, yo sé que es difícil, pero por favor no perdamos la comunicación, mantengamos el control.
  • Central, ya se nos llevaron otro del Esmad… Todo por falta de apoyo.
  • Ya estamos haciendo las gestiones para el apoyo, tengan paciencia.
  • No, central, dos horas, ya se llevaron a otro; no, central, no vale nada.
Liberación de uniformados del Esmad que estaban secuestrados por la Guardia Indígena en San Vicente del Caguán, Caquetá. | Foto: Revista Semana

En la investigación, será la vicefiscal Marta Mancera la encargada de establecer las responsabilidades que contempló el jefe del ente acusador y que, insiste, podría incluir a altos mandos de la Policía.