El caso de Yuliana Samboní vuelve a resonar en Colombia casi una década después de sucedido el crimen.
En el pódcast Más allá del silencio, Juvencio Samboní, padre de la niña indígena de siete años que fue secuestrada, abusada y asesinada por Rafael Uribe Noguera el 4 de diciembre de 2016, expresa una inquietante duda que todavía lo persigue sobre el momento exacto en que su hija fue raptada.
Recordó que Yuliana fue interceptada afuera de su vivienda, en el barrio Bosque Calderón, luego de que Uribe Noguera supuestamente le preguntara por una dirección.
Según relató, la menor bajó del segundo piso para responderle y, en cuestión de segundos, fue subida a la camioneta en la que se movilizaba el arquitecto y que además no era de su propiedad.
“No sé cómo hizo”
Sin embargo, lo que más llamó la atención fue que el padre aseguró que siempre ha pensado que el condenado no habría actuado solo al momento de llevarse a la menor.
“Ahí también me he quedado con una duda, si él fue solo o fue alguien, otro que le ayudó. No sé cómo hizo, para él ir manejando y que fuera sosteniéndola a ella con la fuerza que tenía o algo así“, expresó Juvencio Samboní durante el diálogo.
El padre de Yuliana aseguró que nunca ha logrado entender cómo Uribe Noguera pudo manejar la camioneta, someter a una niña de siete años y evitar que gritara sin ayuda de otra persona.
“Ella gritaba duro. Nosotros no sentimos ni gritos ni nada”, recordó, al explicar que esa situación sigue sin tener sentido para él incluso después de todos estos años.
“¿Qué pasó ahí? Si actuó solo o alguien le ayudó, no sé. Único lo sabrá Dios y lo sabrá él”, agregó Samboní, quien recordó que todo ocurrió en apenas dos o tres minutos mientras él y su esposa estaban dentro de la vivienda.
“Toca irse bandeando para lo que salga”
El crimen de Yuliana Samboní generó conmoción nacional por la brutalidad de los hechos y por el contraste entre la víctima, una niña indígena de origen humilde, y Rafael Uribe Noguera, un arquitecto perteneciente a una reconocida familia de Bogotá.
El caso también estuvo rodeado de polémica luego de que se hablara de presuntas irregularidades, alteración de pruebas y versiones contradictorias durante las primeras horas de la investigación.
A casi diez años del feminicidio, la familia Samboní enfrenta graves dificultades económicas. En el pódcast, Juvencio contó que actualmente vive en el Cauca junto a su esposa e hijos, y sobrevive trabajando como jornalero por días, sin empleo fijo ni ingresos estables.
“Uno trabaja por días, el día que lo ocupan así”, relató. Según explicó, gana apenas 30 mil pesos diarios, o hasta 40 mil si lleva su propia comida al trabajo.
“Toca irse bandeando para lo que salga”, dijo, al describir las condiciones en las que vive actualmente la familia, que regresó al Cauca tras el asesinato de Yuliana por miedo y por la necesidad de proteger a sus otros hijos.
Además, Samboní aseguró que nunca recibieron una reparación económica directa de Rafael Uribe Noguera ni de su entorno familiar. Incluso afirmó que la indemnización derivada de la condena terminó siendo pagada al Estado colombiano y no a ellos como víctimas.
Hoy tendría 16 años
En medio del dolor, el padre también habló de la vida que le fue arrebatada a su hija. Contó que hoy Yuliana tendría 16 años y probablemente estaría próxima a graduarse del colegio.
“Tenía muchas expectativas, muchos sueños que no se pudieron cumplir”, dijo al recordar que soñaba con estudiar enfermería y también sentía gusto por el modelaje.
Aunque han pasado casi diez años desde el crimen que conmocionó al país, Juvencio Samboní reconoce que todavía vive atormentado por las preguntas que nunca tuvieron respuesta y por el vacío que dejó la ausencia de su hija.