En los últimos días, las condiciones climáticas han tenido un impacto directo sobre el paso fronterizo entre Colombia y Venezuela ubicado en Norte de Santander, generando alertas por posibles afectaciones en la vía. Las crecientes de ríos y las lluvias intensas han obligado a las entidades a realizar inspecciones técnicas para evaluar riesgos y definir medidas preventivas.
El Instituto Nacional de Vías (Invías) ha venido monitoreando de manera constante el estado de uno de los principales pasos binacionales, ya que esta infraestructura es clave para el comercio, la movilidad y la integración entre ambos países.
En ese contexto, se confirmó el cierre por 15 días del paso fronterizo en Cúcuta hacia Venezuela, específicamente en el Puente Internacional Francisco de Paula Santander. La decisión fue tomada de manera preventiva debido a afectaciones estructurales en la infraestructura. Según la entidad encargada de la malla vial, “la medida se toma por el avance de procesos de erosión y socavación en la estructura del puente”.
De acuerdo con el reporte, las lluvias recientes provocaron crecientes en el río Táchira, lo que generó un deterioro progresivo en las bases del puente. Las afectaciones se concentran en varias pilas y en uno de los estribos del lado venezolano, lo que incrementa el riesgo para quienes transitan por el lugar.
Las autoridades explicaron que “estos fenómenos, asociados a la dinámica del río Táchira, han generado el deterioro del terreno y han dejado al descubierto parte de la base que sostiene el puente”, lo que compromete la estabilidad de la estructura ante eventuales crecientes súbitas.
Adicionalmente, se ha evidenciado la socavación de un talud cercano al puente, producto del aumento del caudal del río durante los últimos días. Este factor ha sido determinante en la decisión de suspender el paso de manera temporal mientras se adelantan evaluaciones técnicas y posibles intervenciones.
El cierre, que inicialmente será de dos semanas, también implica ajustes en la movilidad de la zona. Las autoridades informaron que el flujo vehicular será redireccionado hacia otros pasos fronterizos como el puente Simón Bolívar y el puente Atanasio Girardot (Tienditas), con el fin de mantener la conectividad entre ambos países.
Asimismo, la medida tendrá impacto en servicios como el transporte escolar, cuyos puntos de salida deberán ser reubicados temporalmente en otros sectores cercanos a la frontera.
En paralelo, desde el lado venezolano se anunciaron trabajos de dragado en el río, mientras que en Colombia se adelantan estudios para definir las obras necesarias que permitan estabilizar el terreno y proteger la estructura del puente.
“El Invías adelanta las evaluaciones técnicas necesarias para definir las intervenciones requeridas, que incluyen obras para controlar el flujo del río y proteger la estructura del puente, con el objetivo de estabilizar el entorno y garantizar su funcionamiento”, afirmó la entidad por medio de un comunicado.