Este viernes, 10 de abril, Inravisión, antes RTVC, dio a conocer que fue víctima de un ataque alrededor de las 7:45 a. m. El sistema de medios de comunicación calificó los hechos como un “ataque de odio, de manera violenta y deliberada, contra sus instalaciones ubicadas sobre la avenida calle 26, en Bogotá”.
“El ataque lo realizó un hombre, quien, actuando motivado por odio, destruyó pancartas con logos institucionales de la entidad, con valores y principios, y que contenían mensajes en favor de la paz, la no violencia y la diversidad que caracteriza a los miembros, comunidades, periodistas y audiencias del Sistema de Medios Públicos”, indicó Inravisión.
Según se indicó, el perpetrador “profirió amenazas directas contra la entidad, su gerente, Hollman Morris, y los colaboradores, generando un ambiente de intimidación”. Ante la gravedad de los hechos, el medio de comunicación manifestó su rechazo categórico y solicitó la intervención de las autoridades competentes.
Contexto de la denuncia por hostigamiento
La entidad sostiene que este suceso “no representa un hecho aislado”. La administración del sistema de medios públicos vincula el ataque con una presunta campaña de desprestigio que se ha extendido durante las últimas tres semanas.
Según la institución, se han difundido señalamientos sin fundamento que buscan relacionarla con supuestos casos de acoso laboral y sexual.
“Se ha identificado una estrategia de violencia digital sustentada en injurias contra la entidad y su gerencia, promoviendo desinformación desde portales web”, señaló la institución.
Para Inravisión, estas acciones alimentan un clima de hostilidad que afecta la legitimidad de los trabajadores del sistema. En respuesta, la entidad reafirmó su “política de cero tolerancia frente a cualquier forma de acoso” y defendió la transparencia de sus procesos internos frente a las versiones que circulan en medios digitales.
Acciones legales y seguridad institucional
La dirección de Inravisión señaló que las conductas registradas trascienden el derecho a la protesta y podrían tipificarse como delitos penales. Entre las posibles faltas se mencionan el daño en bien ajeno, el hostigamiento, las amenazas y la injuria, cuya determinación final quedará bajo la responsabilidad de la Fiscalía General de la Nación.
RTVC “solicita a las autoridades garantizar la seguridad de las instalaciones y denuncia la existencia de una campaña de hostigamiento que deriva en actos de odio”.
Finalmente, el sistema de medios públicos hizo un llamado a la ciudadanía a proteger el valor de las instituciones de comunicación del Estado y reiteró su compromiso con el servicio público y la pluralidad informativa. Por el momento, la Policía Metropolitana de Bogotá recolecta pruebas para la identificación formal del atacante.