En las últimas horas se conoció que la Sociedad Hidroituango propuso al gobierno entrante del presidente electo, Abelardo De La Espriella, conformar una mesa técnica con todos los actores del sector eléctrico para evaluar medidas que permitan reducir el riesgo de un posible racionamiento de energía ante la llegada del fenómeno de El Niño. Entre las iniciativas planteadas se encuentra adelantar una hora los relojes del país, una estrategia que busca disminuir el consumo de electricidad durante las horas de mayor demanda.
Esta medida ya fue implementada en Colombia en 1992 durante la crisis energética conocida como “el gran apagón”, cuando gran parte del país enfrentó cortes de luz de hasta 18 horas debido a la fuerte sequía ocasionada por el fenómeno de El Niño. En ese entonces, el Gobierno de César Gaviria decidió adelantar el reloj una hora bajo la estrategia recordada como la “hora Gaviria”, con el propósito de aprovechar mejor la luz natural y reducir la presión sobre el sistema.
La propuesta fue presentada por el gerente de la Sociedad Hidroituango, Alejandro Arbeláez, quien pidió instalar lo antes posible una mesa técnica nacional para que el nuevo gobierno cuente con un plan de acción antes de asumir el poder el próximo 7 de agosto.
En diálogo con el medio de comunicación Blu Radio, Arbeláez explicó que actualmente gran parte de la generación eléctrica del país está sostenida por hidroeléctricas, lo que aceleraría el consumo masivo de agua y agravaría la situación de sequía provocada por El Niño; un ejemplo de ello es Hidroituango, central que genera aproximadamente el 12% de la energía nacional.
Por otro lado, el gerente de la empresa lanzó fuertes críticas a la gestión saliente al declarar que “el gobierno Petro fue ciego ante la evidencia, sordo ante las alternativas de solución y si se quiere mezquino, si es que la apuesta es que se le apague el país al próximo gobierno”. A su juicio, la actual administración no adoptó las medidas institucionales adecuadas ante los posibles escenarios de desabastecimiento eléctrico.
Otra de las acciones propuestas por el directivo para mitigar esta situación es la activación de varias centrales termoeléctricas que actualmente no se encuentran en funcionamiento, lo que ayudaría a disminuir en gran medida la dependencia de las hidroeléctricas.
Por ahora, la iniciativa deberá ser analizada por el Gobierno electo y las autoridades del sector energético. Aunque el adelanto de una hora en los relojes recuerda una de las medidas más mediáticas adoptadas en 1992, su eventual implementación dependerá de los estudios técnicos que determinen si resulta viable y efectiva para enfrentar las condiciones climáticas de los próximos meses.