El Ejército Nacional emitió este sábado un comunicado a la opinión pública en el que se refiere al escándalo que reveló SEMANA sobre lo ocurrido en un batallón militar, en el departamento del Huila.
Este medio reveló los documentos que muestran cómo militares del batallón Tenerife habrían convertido el fortín en una bochornosa garita de promiscuidad, consumo de licor y, al parecer, una red de prostitución.
Los hechos forman parte de una misión de trabajo reservada del Ejército, la n.º 02/2025. En los documentos en poder de SEMANA se puede leer cómo oficiales, suboficiales y mujeres soldados andaban de guachafita en guachafita dentro y fuera de la instalación militar, mientras el país veía con preocupación el crecimiento de los grupos criminales, como las disidencias de las Farc de alias Iván Mordisco y Calarcá, en el Huila y el Tolima, zona de operaciones del cantón militar Tenerife, donde ocurrieron los hechos.
Esta unidad depende directamente de la Quinta División del Ejército y tiene a su cargo a más de 25.000 hombres con la misión de proteger Cundinamarca, Boyacá, Huila, Tolima, Quindío, Risaralda y Caldas.
Borracheras, promiscuidad, escándalos extramatrimoniales y violencia intrafamiliar se volvieron el pan de cada día en el cantón militar. Por lo menos así lo relataron algunas mujeres uniformadas que eran testigos de lo que sucedía allí y que, al ser requeridas por sus superiores, revelaron la radiografía delo que ocurría en el fortín militar.
Frente a estos hechos, la Novena Brigada del Ejército Nacional, unidad orgánica de la Quinta División, se pronunció en las últimas horas sobre los presuntos hechos que reveló SEMANA al interior de la unidad militar.
“Una vez conocidos los reportes y las situaciones puestos en conocimiento de la Institución durante el año 2025, se ordenaron y adelantaron misiones de trabajo, en cuyo marco se dispuso la adopción de acciones administrativas, disciplinarias y penales, así como la puesta en conocimiento de los hechos ante las autoridades competentes, de conformidad con sus atribuciones y con observancia del debido proceso. Estas investigaciones permanecen activas”, señaló la institución.
El Ejército informó que “no tolera conductas que puedan apartarse de los principios, valores y la disciplina militar, ni aquellas que presuntamente puedan constituir acoso laboral, acoso sexual u otras conductas contrarias a la normatividad vigente”.
Insistió en que las situaciones que fueron puestas en conocimiento de la institución están siendo atendidas y tramitadas a través de los mecanismos establecidos y por las autoridades competentes.
“Las actuaciones individuales que eventualmente se aparten de los principios, valores y normas que rigen la conducta de los integrantes del Ejército Nacional no representan ni comprometen el actuar institucional, ni el cumplimiento de la misión constitucional asignada a la Fuerza”, sentenció.
Aseguró que la capacidad operacional de las unidades en cuestión no se vio comprometida por este tipo de actuaciones, así como que las tropas continúan desarrollando operaciones militares en su área de responsabilidad, en cumplimiento de su misión constitucional.
“El Ejército Nacional reafirma que continuará colaborando con las autoridades competentes y adoptando las medidas que correspondan frente a cualquier situación que pueda comprometer los deberes y valores que orientan el servicio militar”, finalizó.