Nación

Licor, rumba, sexo y un catálogo de soldados, así era el Sodoma y Gomorra de un batallón militar en Huila

SEMANA revela los documentos que muestran cómo militares del batallón Tenerife en el Huila habrían convertido el fortín en una bochornosa garita de promiscuidad, consumo de licor y, al parecer, una red de prostitución, mientras Calarcá y Mordisco se fortalecían.

GoogleSiga las noticias que marcan la agenda del país en Discover y manténgase al día

29 de agosto de 2026 a las 1:40 a. m.
Militares del batallón Tenerife en el Huila habrían convertido el fortín en una bochornosa garita de promiscuidad, consumo de licor y, al parecer, una red de prostitución, mientras Calarcá y Mordisco se fortalecían.
Militares del batallón Tenerife en el Huila habrían convertido el fortín en una bochornosa garita de promiscuidad, consumo de licor y, al parecer, una red de prostitución, mientras Calarcá y Mordisco se fortalecían. Foto: SEMANA

“Había un catálogo de soldados. Mantenían en fiestas donde terminaban todos con todos. Las soldados tenían relaciones amorosas con los cuadros. Hay fotos con las soldados en moteles. No se tomaban acciones porque mi coronel tenía cuento amoroso con la soldado”.

Este relato no corresponde a un escándalo de farándula, tampoco de la desarticulación de una red de prostitución por parte de las autoridades ni de una madame promoviendo los servicios de damas de compañía. Todo esto ocurrió en un cantón militar del Ejército, en el que dejaron de lado las preocupaciones por combatir el crimen y se dedicaron al desorden.

Un nuevo escándalo afronta el Ejército por cuenta de varios militares que habrían cambiado los fusiles por botellas de licor, discotecas y bochornosos escándalos en el Huila.
Un nuevo escándalo afronta el Ejército por cuenta de varios militares que habrían cambiado los fusiles por botellas de licor, discotecas y bochornosos escándalos en el Huila. Foto: NurPhoto via Getty Images

Los hechos forman parte de una misión de trabajo reservada del Ejército, la n.º 02/2025. En los documentos en poder de SEMANA se puede leer cómo oficiales, suboficiales y mujeres soldados andaban de guachafita en guachafita dentro y fuera de la instalación militar, mientras el país veía con preocupación el crecimiento de los grupos criminales, como las disidencias de las Farc de alias Iván Mordisco y Calarcá, en el Huila y el Tolima, zona de operaciones del cantón militar Tenerife, donde ocurrieron los hechos. Esta unidad depende de la Quinta División del Ejército y tiene a su cargo a más de 25.000 hombres con la misión de proteger Cundinamarca, Boyacá, Huila, Tolima, Quindío, Risaralda y Caldas.

Borracheras, promiscuidad, escándalos extramatrimoniales y violencia intrafamiliar se volvieron el pan de cada día en el cantón militar. Por lo menos así lo relataron algunas mujeres uniformadas que eran testigos de lo que sucedía allí y que, al ser requeridas por sus superiores, revelaron la radiografía del fortín militar.

General Federico Mejía
El general Federico Mejía, quien será imputado por la Fiscalía por graves delitos, ya no tendría cupo en el Ejército

“El coronel mantenía tomando con los cuadros y soldados del batallón en la casa de él o en lugares públicos, en oficinas y eventos”, relató una cabo tercero en el informe de 16 páginas que recogió el Ejército sobre los graves hechos de indisciplina que se estaban presentando en Tenerife.

El desorden y la falta de control en la unidad militar fue tan agudo que el Ejército tuvo que prohibir la venta de licor en el minimarket que servía en la instalación castrense, como quedó consignado en el documento: “Se evidencia que el actual comandante ha encauzado la disciplina prohibiendo la venta de licor en el minimarket”.

El informe señala que los oficiales se iban con las subalternas a discotecas y moteles, comprometiendo los objetivos básicos de la la marcialidad, el rigor y la disciplina militar.
El informe señala que los oficiales se iban con las subalternas a discotecas y moteles, comprometiendo los objetivos básicos de la la marcialidad, el rigor y la disciplina militar. Foto: Suministrada a Semana - API

La revista que pasó la institución dejó mal parado al mando del momento. El Ejército determinó que en el cantón militar Tenerife se habían comprometido los objetivos básicos de la actividad y la disciplina militar, que se presentaban actos contra la moral, los principios y los valores que afectaban al Ejército.

Y no era para menos. Entrevista tras entrevista, las mujeres uniformadas comenzaron a revelar detalles que dejaban en silencio a quienes tenían la tarea de reconstruir los hechos y recoger las pruebas. Cada testimonio parecía abrir una puerta hacia algo todavía más oscuro. Lo que al principio podía parecer un episodio aislado comenzaba a adquirir las dimensiones de un problema de grandes proporciones.

Documentación relacionada a lo sucedido en el Ejército.
Documentación relacionada a lo sucedido en el Ejército. Foto: Suministrada a SEMANA-API
El general José Soto, actual comandante del Ejército, estaba a cargo de la Quinta División cuando se presentaron los hechos, como se lee en los documentos.
El general José Soto, actual comandante del Ejército, estaba a cargo de la Quinta División cuando se presentaron los hechos, como se lee en los documentos. Foto: Suministrada a SEMANA-API

Mientras avanzaba la investigación, la sospecha tomaba forma: aquello no se trataba de unas pocas manzanas podridas, estaban comprometidos tanto el mando como uniformados de menor rango en temas de fiestas, licor, indisciplina y la grave acusación de un catálogo de militares.

Como los oficiales al mando no daban ejemplo, los suboficiales y soldados copiaron sus conductas de indisciplina y de acoso a sus compañeras. “Los soldados tenían relaciones amorosas con los cuadros, mantenían en fiestas con las soldados, como lo eran los sargentos viceprimero, sargento segundo y cabos terceros”, se lee en el documento.

En documentos del Ejército quedaron registrados los relatos de militares que contaron que en el cantón militar Tenerife, al parecer, se manejaba un catálogo de soldados en medio de un contexto sexual.
En documentos del Ejército quedaron registrados los relatos de militares que contaron que en el cantón militar Tenerife, al parecer, se manejaba un catálogo de soldados en medio de un contexto sexual. Foto: Suministrada a SEMANA-API / COLPRENSA

“A la soldado la sacaban del alojamiento para que se viera con los cuadros y, los fines de semana, salía de permiso, sin boleta, por el hecho de estar con los cuadros. No las ponían a hacer nada y salían con los cuadros a discotecas y a hoteles donde uno los veía salir en carros”, relató una de las uniformadas. Otra entregó detalles de la relación extramatrimonial que al parecer tenía un destacado oficial, que terminó en escándalos permanentes dentro de la unidad militar con su esposa. “La situación originó discusiones y riñas públicas en las instalaciones del cantón Tenerife, las cuales comprometían los objetivos básicos de la actividad y la disciplina militar”, advierte la inspección realizada por el Ejército.

La suboficial reveló además cómo el capitán infiel se aprovechaba de su posición de poder (comandante de compañía) para obtener beneficios sexuales de las uniformadas: “Aprovechándose de que era el comandante, les cobraba permiso o en ocasiones las sacaba sin boleta de salida en donde hay fotos con soldados en moteles (sic)”.

39 tractomulas cargadas de café custodiadas por el ejército en la peligrosa vía Pasto-Popayán.
Impactante imagen de 39 tractomulas cargadas de café, custodiadas por el Ejército en la peligrosa vía Pasto-Popayán: “Compromiso patriótico”

Ese escándalo de supuesta infidelidad de un alto mando dentro del Tenerife empezó a pasar factura interna y el asunto salió de una oficina a volverse tema de conversación de los uniformados de esta unidad.

“Nos mandaron a llamar porque estaban peleando (el capitán y la esposa). Después ellos salieron de la habitación y mi capitán la tenía con morados en los brazos y un morado muy visible en la cara”, relató una mujer militar sobre el show que terminó dando el uniformado.

“El mencionado oficial mantenía relaciones sexuales con las soldados 12, 18 y suboficiales, aprovechándose de su posición de comandante, situación que llevó a una presunta violencia intrafamiliar con su esposa”, indica el informe.

La situación con el capitán, al parecer, era tan solo uno de los casos de los oficiales con mando implicados en presuntos casos de indisciplina. Otras mujeres militares denunciaron presuntos casos de acoso sexual por parte de dos coroneles con poder dentro del fuerte Tenerife.

Iván Mordisco, Cabecilla del EMC
Iván Mordisco, Cabecilla del EMC Foto: AFP
Alias Calarcá, Cabecilla de las disidencias Farc
Alias Calarcá, Cabecilla de las disidencias Farc Foto: ESTEBAN VEGA LA-ROTTA / SEMANA

“Dichas acciones han consistido en comentarios inadecuados, insinuaciones, amenazas, entre otros. Así mismo, tengo conocimiento de que otras compañeras han sido víctimas de situaciones similares, pero no han denunciado por temor a consecuencias negativas en sus carreras”, señala la denuncia.

En otro apartado del documento, y en relación al segundo coronel con poder en el cantón militar de Neiva, relata una cabo tercero: “Los cuadros mantenían saliendo con las mujeres soldados y terminaban en fiestas en lugares privados, todos con todos. Antes la soldado manejaba un catálogo de soldado, en donde la soldado era la que manejaba la plata; hoy ese catálogo ya no existe”. Mientras en el Tenerife andaban de parranda, los grupos criminales avanzaban sin contemplación en algunas de las regiones de la Quinta División, como en Tolima, Huila, donde los gobernadores para la época de los hechos, en 2024, pedían a gritos presencia de la fuerza pública para contener el avance de los alzados en armas.

Cifras de las agencias de seguridad del Estado reportaron que para 2024, los grupos criminales tenían más de 21.000 integrantes. Ese mismo año, la Defensoría del Pueblo emitió la Alerta Temprana (AT) 022 de 2024 para Neiva, sede del Batallón Tenerife, y los municipios de Tello, Baraya y Colombia, en el nororiente del departamento del Huila, “debido a los riesgos que corren sus habitantes, tanto en cascos urbanos como en zonas rurales, a causa de la presencia e injerencia de facciones disidentes de las Farc, cuyo cabecilla principal es alias Calarcá, así como de grupos de delincuencia común”.

Documentación relacionada con el escándalo en el ejercito.
Documentación relacionada con el escándalo en el ejercito. Foto: Suministrada a SEMANA-API

Los alcaldes de municipios como Garzón, Baraya y Hobo denunciaron mensajes intimidatorios por parte de grupos criminales como las disidencias de las Farc, de Calarcá. Hechos que se empezaron a sentir con mayor fuerza desde 2024, época del desorden en el Tenerife.

Ya para 2025, los avances criminales eran evidentes. La Defensoría del Pueblo reveló que en “La Plata, Huila, se presentó el cierre de establecimientos de comercio y la restricción de la movilidad de habitantes de las 24 veredas y el centro poblado, lo que podría haber configurado un evento de confinamiento de aproximadamente 16.000 personas, constituyendo una grave vulneración de los derechos humanos e infracción al derecho internacional humanitario (DIH)”, mientras en Tenerife estaban de rumba. En el departamento del Tolima, la situación de seguridad no fue menos grave. La gobernadora, Adriana Matiz, alertó en repetidas ocasiones la presencia de las disidencias de las Farc de Calarcá. Incluso en las pasadas elecciones se reportó la carnetización de la población por parte de los criminales.

La mandataria denunció cómo en algunas regiones los grupos criminales, ante la ausencia de la fuerza pública, suplantaban al Estado imponiendo reglas y formas sociales de convivencia, como si fueran la única autoridad. SEMANA consultó con el Ejército sobre la situación del Batallón Militar Tenerife, e indicaron que se adoptaron las actuaciones administrativas correspondientes, entre ellas retiros de personal y acciones disciplinarias, las cuales fueron analizadas y aplicadas por las autoridades competentes, conforme a la normatividad vigente, con observancia del debido proceso y la reserva legal. “Actualmente se está desarrollando una averiguación disciplinaria que fue aperturada por estos hechos”, señalaron desde la institución militar.