El terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026 dejó un saldo de 588 personas desaparecidas, según los registros del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. Aunque ya fueron ubicadas 436 y los organismos de socorro suspendieron la búsqueda bajo los escombros en las principales ciudades que resultaron afectadas, las autoridades judiciales rastrean el paradero de 152 que no han podido ser localizadas desde el movimiento sísmico.
Las administraciones municipales no tienen certeza de dónde están los ciudadanos que se mantienen perdidos, pues cada vez son menos las probabilidades de que los cadáveres estén atrapados en los edificios o las viviendas que colapsaron ese lunes. Sin embargo, hay alarma porque los números se mantienen altos.

Ariel Emilio Cortés, director de Medicina Legal, explicó a SEMANA que, con base en el Sistema de Información Red de Desaparecidos y Cadáveres, las víctimas no localizadas fueron vistas por última vez en Antioquia (1), Risaralda (112), Valle del Cauca (36), Cauca (1) y Chocó (1). Ese número inquieta: 152 personas de las que no se sabe nada desde el momento en que se presentó la tragedia.
Las autoridades tienen varias hipótesis para explicar la situación. Fuentes oficiales describieron que varios ciudadanos que estaban perdidos fueron ubicados en estaciones de Policía, centros carcelarios, albergues y hospitales. Además, otro número importante ya habría sido localizado con vida, pero las familias no han formalizado el hallazgo. Es decir, es probable que se esté frente a un registro que no es real de la situación.
La búsqueda de los desaparecidos ha sido intensa desde el primer día. De los 588 reportes conocidos por Medicina Legal, 110 corresponden a personas que perdieron la vida y 326 más que fueron rescatadas en condiciones óptimas.
Así ha sido la titánica labor de las autoridades, según el director de Medicina Legal: “Nos asignaron llevar el registro de los desaparecidos porque existían muchas listas. Lo que hicimos fue unificarlos todos en una lista y tener solo una línea para hablar de desaparecidos. ¿Qué se hace con los desaparecidos? Cuerpo que va llegando a Medicina Legal, de los que van sacando de los escombros, se va determinando dentro de la lista que apareció fallecido y también estamos recibiendo la información de los que aparecen vivos”.

Precisamente, el alto volumen de información ha generado problemas en la estadística. Un funcionario de la Alcaldía de Pereira, que prefirió no ser citado, contó que en el momento de la emergencia se registraron cientos de desaparecidos en sitios web autorizados y sus familiares no volvieron a entregar detalles sobre el paradero: “Aquí hemos encontrado a personas en las cárceles, también hay gente que no tiene líneas de comunicación con sus familiares para decirles que están vivos, que están bien, y eso podría inflar un poco la cifra”.
El primer hallazgo de las autoridades es que los 152 casos de desapariciones que se mantienen activos no están relacionados con los cuerpos sin vida. Hasta el 28 de agosto, esa institución ha recibido 331 cadáveres y todos han sido identificados y distribuidos de la siguiente manera por departamentos: Antioquia (1), Caldas (5), Cauca (1), Chocó (12), Quindío (3), Risaralda (10) y Valle del Cauca (199). Todas las víctimas han sido entregadas a sus familias.

En solidaridad con los dolientes, el presidente Abelardo De La Espriella convocó a los colombianos a participar de una oración por Colombia en la noche de este viernes, 28 de agosto, en Bogotá y en diferentes rincones del país: “Un espacio de recogimiento, unidad y fe para acompañar a quienes han sufrido pérdidas fatales y reafirmar el compromiso de la nación con la reconstrucción y asistencia integral de las zonas afectadas”, describió la Casa de Nariño en un comunicado público.

¿Qué viene?
El esfuerzo del Ejecutivo, las Fuerzas Militares y los organismos de socorro está puesto en la reconstrucción del país.
Las cifras son devastadoras: 187.852 viviendas averiadas, 33.395 viviendas destruidas, 6.383 edificios averiados y 655 edificios colapsados. Pero eso no es todo, también afectaciones en 388 centros de salud, 3.925 centros educativos, 4.366 centros comunitarios, 472 vías, cinco aeropuertos, 125 acueductos, 77 puentes vehiculares y nueve puentes peatonales.
Este viernes, el primer mandatario anunció desde Cali la política de “bonos de vida”, que contemplan inicialmente 1.050.000 pesos mensuales por familia durante tres meses, prorrogables por tres meses más: “El primer desembolso será de 3.150.000 pesos por familia y los recursos llegarán directamente a los beneficiarios, sin intermediarios”, describió la administración local.

De igual manera, esa estrategia incluye la entrega de kits de materiales de construcción para viviendas que, pese a presentar afectaciones, continúan siendo habitables; además, se ofrece acompañamiento técnico para las reparaciones y esquemas de autoconstrucción asistida.
Pero mientras el Gobierno concentra sus esfuerzos en reconstruir las zonas afectadas y atender a las miles de familias que perdieron sus viviendas, para 152 hogares la emergencia todavía no termina. Sus familiares continúan sin una respuesta sobre el paradero de sus seres queridos, en medio de unas cifras que las propias autoridades reconocen que podrían cambiar a medida que se depuren los registros.
