A más de dos semanas del terremoto que afectó a Pereira y otros municipios de Risaralda, el Gobierno nacional presentó este viernes un plan para avanzar en la recuperación de las zonas golpeadas. La estrategia contempla recursos para reparar viviendas, ayudas económicas para las familias damnificadas y acciones para recuperar la infraestructura educativa y hospitalaria.

Durante su visita a Pereira, el presidente Abelardo De La Espriella anunció que la ciudad será el centro operativo regional de la reconstrucción, desde donde se coordinarán las acciones con la Gobernación de Risaralda, alcaldías, constructores, aseguradoras, entidades financieras, organizaciones y el Fondo Milagro.
En materia de vivienda, el plan contempla 909 mejoramientos, de los cuales 261 corresponden a Pereira. Para estas intervenciones hay cerca de 30.000 millones de pesos pendientes por ejecutar. Además, el Gobierno, junto con el Ministerio de Vivienda y el sector privado, entregó 191 toneladas de materiales para comenzar las primeras reparaciones.
“Esos recursos ya existen, ya están ahí. La instrucción es ponerlos a trabajar cuanto antes y convertirlos en soluciones concretas para las familias”, señaló el mandatario.
Las familias cuyas viviendas fueron destruidas o declaradas inhabitables comenzarán a recibir apoyos económicos desde el 31 de agosto. Cada hogar recibirá 1.050.000 pesos mensuales durante tres meses, para un total inicial de 3.150.000 pesos. Para los propietarios, el beneficio podrá extenderse por tres meses adicionales.

El Registro Único de Damnificados permanecerá abierto hasta el 4 de septiembre, con el fin de permitir que quienes aún no se han inscrito puedan acceder a las ayudas. El presidente aseguró que el dinero llegará directamente a los beneficiarios registrados y que no habrá intermediarios.
Para los inmuebles que presentan daños, pero aún pueden ser habitados, se entregarán kits de materiales. Al mismo tiempo, ingenieros estructurales y especialistas evalúan las edificaciones para determinar cuáles pueden continuar en funcionamiento y cuáles deberán ser intervenidas o reemplazadas.
La emergencia también golpeó al sector educativo. De las 165 sedes educativas de Pereira, las primeras evaluaciones establecieron que 13 están en riesgo de colapso, 48 tienen restricciones de uso y 47 son habitables. Ante este panorama, cerca de 8.000 estudiantes serán reubicados desde el lunes 31 de agosto en sedes alternas mientras avanzan las reparaciones.

En salud, el terremoto afectó 34 centros asistenciales y obligó a evaluar 13 instituciones entre IPS y ESE. El laboratorio clínico López Correa ya fue reincorporado a la red departamental, mientras continúan las gestiones para recuperar el Hospital Universitario San Jorge. “En medio de una tragedia como esta, lo primero que hay que atender es la salud”, afirmó De La Espriella.
Finalmente, fueron habilitados siete alojamientos temporales, donde permanecen 1.092 personas. También se han realizado 87 valoraciones de salud mental para brindar acompañamiento a quienes han sufrido afectaciones emocionales por la emergencia.