Liliana Ortiz Vargas es la directora especializada de Investigaciones Financieras en la Fiscalía, un cargo de importancia en el ente acusador. Su nombre suena poco en el escenario público, pero hace más de una década ocupó algunos espacios en la prensa de Bogotá.

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La actual directiva de la Fiscalía es la exesposa de Juan Martín Parada, el fiscal de lavado de activos que asumió de manera express el proceso contra Nicolás Petro, luego de la decisión que descabezó a la fiscal Lucy Laborde y la sacó de la Fiscalía, bajo el pretexto del concurso de méritos.

Lo que llama la atención es que Ortiz Vargas, la exesposa y jefe del fiscal Parada, estuvo vinculada, hasta hace poco, a la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) durante la administración de Luis Eduardo Llinás.

Fue en un momento bastante particular, cuando estallaron varios escándalos que golpearon al gobierno del entonces presidente Gustavo Petro, como el caso de Papá Pitufo.

Vale la pena recordar que el emisario del gobierno que viajó hasta Europa, a reunirse con Papá Pitufo, fue Isaac Beltrán, quien trabajaba en la UIAF y afirmó que lo hizo con la venia del expresidente Gustavo Petro.

Luis Eduardo Llinás, muy cercano a Nicolás Petro, estuvo en la Uiaf y luego fue nombrado como director de la Dian, pero alcanzó a ocupar los dos cargos de manera simultánea, un hecho con pocos antecedentes en el país.

En esos cargos tuvo algunos cuestionamientos que lo dejaron en el centro de duras críticas y denuncias, como polémicos nombramientos, críticas a las labores de inteligencia financiera y, lo más grave, la expulsión de Colombia del grupo Egmont, que reúne la élite de la inteligencia financiera, por filtración de información.

Extraña coincidencia

El asunto es así: Llinás, quien es amigo de Nicolás Petro, era el jefe de Liliana Ortiz en la Uiaf y ahora Ortiz es la directora de investigaciones financieras en la Fiscalía, en la misma unidad donde está el proceso contra el hijo del expresidente Gustavo Petro.

Por otra parte, Juan Martín Parada, el exesposo de la señora Lilia Ortiz, recibió a través de una resolución el cargo de fiscal especializado, no por concurso, y paradójicamente el despacho donde está el expediente contra Nicolás Petro.

La confusa y polémica relación entre el fiscal que asumió el caso contra Nicolás Petro, Juan Martín Parada, su exesposa y jefe, con el exdirector de la Uiaf, Luis Eduardo Llinas, amigo del acusado, no se la explica y la cuestionan en los pasillos de la Fiscalía.

“O la fiscal general no se ha enterado, no le importa o, peor, lo pensaron de esta manera”, dicen los funcionarios de la entidad.

Las mismas fuentes de la Fiscalía advirtieron que la señora Liliana Ortiz estuvo en la Uiaf hasta una reunión en la que, supuestamente, se discutió el tema de Papá Pitufo. Ahí pasó al ente acusador en un cargo de mayor importancia, mientras que su exesposo se mantenía como fiscal auxiliar de los delegados ante la Corte Suprema de Justicia, a pesar de que, según fuentes cercanas, el derecho penal no es su especialidad.

Pero el paso de Liliana Ortiz por la Fiscalía no es nuevo. En otro momento estuvo vinculada a la seccional de Bogotá hasta que estalló un escándalo que enredaba a varios concejales de la capital, en medio de la coyuntura del llamado “carrusel de contratos”. Por eso, las fuentes advirtieron cierta cercanía de la ahora directiva de la Fiscalía con algunos cabildantes.

Hermanos Llinás Chica con Nicolás y Gustavo Petro. Foto: Redes Sociales Luis Eduardo y José Ignacio Llinás Chica

El segundo caso contra Nicolás Petro por presuntos hechos de corrupción está en una etapa importante; la acusación que dejó lista la fiscal Lucy Laborde fue fijada para los próximos días. Sin embargo, algunas fuentes advierten que se cocina una solicitud de nulidad que podría entorpecer el proceso.

SEMANA contactó a la directora Ortiz y a su exesposo, el fiscal Parada, para conocer detalles de la particular situación, solo en el caso de la señora Liliana Ortiz hubo una respuesta. Pidió remitir inquietudes a través de la oficina de prensa de la Fiscalía.

Sin embargo, se le explicó que no se trataba de temas institucionales, sino de conocer detalles de su paso por diferentes entidades, entre ellas la Fiscalía y, por supuesto, la Uiaf, además de su cercanía con Luis Eduardo Llinás, el amigo de Nicolás Petro.