Cada vez se hace más insostenible para el Gobierno nacional la condición del negociador de paz de alias Calarcá, el jefe de las disidencias de las Farc, que se encuentra dentro del proyecto de paz total del presidente Gustavo Petro.
Su reiterado accionar criminal en el país ha hecho que todos los reflectores giren hacia Calarcá y sus estructuras. SEMANA supo, por fuentes militares, que alias Calarcá se mueve por los departamentos de Caquetá y Guaviare.
En Guaviare, según los militares, alias Calarcá se mueve por la zona de Puerto Cachicamo y también por el Caquetá, en las áreas de San Vicente y Los Pozos.
Las regiones por donde se moviliza el jefe de las disidencias de las Farc, que ha usado la paz total para fortalecerse, tienen varias condiciones que complican la labor de la Fuerza Pública.
Son zonas selváticas, húmedas, con riachuelos que permiten la movilidad rápida ante una ofensiva militar y comunidades que lo alertan ante la llegada de las tropas.
La permanencia de Calarcá en la paz total cada vez es más cuestionada por diferentes sectores políticos, que han denunciado que el Gobierno Petro ha permitido el fortalecimiento de los grupos criminales.
Para el caso de Calarcá han sido evidentes las acciones criminales ejecutadas en diferentes regiones, como son los casos de extorsiones, secuestros, homicidios y ocupación de territorios a sangre y fuego.
En medio de estas acciones se han visto casos aterradores, como fue el del helicóptero de la Policía que quedó destrozado luego de la activación de un campo minado en Amalfi, Antioquia, en donde 13 policías murieron.
Alias Calarcá hacía parte del Estado Mayor Central de las disidencias de las Farc de alias Iván Mordisco, pero por razones de la paz total, los dos criminales tomaron rumbos distintos, entrando en guerra el uno contra el otro.